Alejandra Guillén. Málaga
El artista Francisco Peinado (Málaga, 1941) vuelve a retomar su andadura plástica en una nueva colección que se inauguró ayer en la Galería JM. La muestra ‘La ruta del oro’ representa la difícil tarea a la que se enfrentan los creadores cada vez que tienen un lienzo en blanco frente a sus ojos.
La exposición, que podrá visitarse hasta el 21 de noviembre y es la segunda de este autor en la Galería JM, está compuesta por un total de 25 pinturas y obras sobre papel realizadas por el malagueño en los últimos dos años, que son el resultado de una etapa de transición “muy fructífera” para el autor.
La reciente crisis económica en el mundo, consecuencia del fracasado modelo capitalista, podría ser el argumento principal de ‘La ruta del oro’. Sin embargo, Peinado recurre a este tema, que simboliza el miedo y la alarma que ha provocado en buena parte de la sociedad, como mera excusa para iniciar un “camino peligroso” y lleno de riesgos a través del western. Considerado uno de los géneros cinematográficos más populares del cine estadounidense, sirve al creador para recrear la épica de nuestra sociedad actual e ironizar sobre su comportamiento.
En esta nueva obra de Francisco Peinado desaparece su apuesta por los tonos oscuros y la presencia de los temas trágicos, muy visibles en trabajos anteriores, para desplegar una iconografía muy mordaz e irónica, en la que subyace la libertad de este artista y su arte, alejado de los encasillamientos.
Gama cromática.
Para ello, Peinado regresa a su gama cromática característica de finales de los 70 y principios de los 80, en la que predominaban unos ocres y rojizos muy reconocibles en su obra de aquella época.
Esta recurrencia al mundo del western y del lejano Oeste para mostrar la complejidad del sistema del mercado del arte y del mundo en general aparece plasmada en estas piezas con una simbología muy característica. Sombreros, pistolas, chalecos, caballos, salones, ranchos, diligencias adquieren una gran plasticidad en diversas series de microrrelato muy elaborados, que entremezclan la figuración y la abstracción.