ALEJANDRA GUILLÉN. MÁLAGA
A pesar de ser valenciano de nacimiento y de que estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de su ciudad natal, se vinculó al círculo malagueño tanto por su pronta llegada, como por su origen familiar, su formación artística y su actividad profesional en nuestra ciudad. El pintor Enrique Simonet Lombardo (Valencia, 1866-Madrid, 1927) es uno de los autores más representativos de la Escuela Malagueña del XIX. Hoy, una de sus piezas más emblemáticas regresa a Málaga de la mano del Ayuntamiento de Málaga, que rescata para la ciudad una obra de singular importancia.
El Área de Cultura del Consistorio malagueño acaba de adquirir la obra ´La decapitación de San Pablo´, uno de los primeros bocetos realizados por Simonet para el cuadro del mismo título, que se encuentra actualmente en la capilla de la Virgen de los Reyes de la Catedral de Málaga. La pieza, que pintó en Roma en el año 1887, donde el artista estuvo pensionado gracias a su padre, enriquecerá la colección permanente del Museo del Patrimonio Municipal (MUPAM), que cuenta entre sus fondos con dos lienzos más del autor valenciano: ´Joven napolitana´ y ´Tropezón en el coro´, este último se exhibe actualmente en la sala 2 de la pinacoteca malagueña.
La obra, que próximamente se mostrará en el MUPAM, presenta claras variantes narrativas respecto a la obra final, mientras que la técnica demuestra un procedimiento muy suelto y con poca pasta como corresponde a un trabajo preparatorio.
Sin embargo, este boceto exhibe una maestría y un juego compositivo que constata la calidad del pintor y hace de esta obra una pieza "interesantísima" para conocer los procedimientos metodológicos de los pintores de historia del siglo XIX y la labor de aprendizaje que Simonet realizó en su primera estancia en Roma, según fuentes.
Investigación. La oportunidad de conocer este boceto de ´La decapitación de San Pablo´, una pieza de formato medio, surgió a partir de los trabajos de investigación que se realizan en el MUPAM, dentro de sus objetivos de completar el catálogo de obras plásticas malagueñas del XIX, disperso en diversos instituciones o colecciones privadas.
Fruto de las conversaciones con directores de museos nacionales e internacionales cuyos fondos poseen piezas de estas características, surgió el contacto con el director del Museo Nacional de Paraguay, quien a su vez puso al Ayuntamiento de Málaga en relación con el coleccionismo privado hispanoamericano y, concretamente, con los propietarios de esta singular obra, muy cercanos al entorno de los familiares del propio Enrique Simonet.