LA OPINIÓN. MÁLAGA
La continua búsqueda que caracterizó la trayectoria artística del canario Óscar Domínguez (1906-1957), considerado uno de los máximos representantes españoles del surrealismo junto a Dalí y Miró, se muestra desde ayer en una exposición con 67 obras en las salas de la Fundación Picasso, una de las principales propuestas expositivas del XXII Octubre Picassiano.
"Tuvo una trayectoria tortuosa, no fue rectilíneo, y no tocó una sola tecla, sino muchas, a veces simultáneamente", afirmó en la presentación de la muestra Javier González de Durana, director del Tenerife Espacio de las Artes (TEA), a cuya colección pertenecen las piezas expuestas, y que podrán contemplarse hasta el 7 de febrero de 2010.
Así, en momentos cronológicamente cercanos "hay actitudes creativas muy diferentes", y la búsqueda constante a veces conducía a Domínguez "a resultados que no le satisfacían, y entonces daba marcha atrás y tomaba un rumbo distinto".
"Era una esponja que absorbía y después devolvía atropelladamente, con aciertos y desaciertos, pero de éstos tomaba lecciones", añadió González de Durana.
Este artista, "que no se dejaba someter a los dictados de su época ni de nada", mantuvo siempre "una creatividad convulsa que al final de su vida le llevó al extremo de ponerle fin voluntariamente", según el director del TEA, que destacó que las obras expuestas recorren toda la trayectoria de Domínguez, de 1927 a 1957.
Las piezas han sido instaladas en la exposición para mostrar al visitante los grandes contrastes entre las distintas etapas del artista canario, apuntó el comisario y conservador del TEA, Isidro Hernández, que ha resaltado el cromatismo de algunas piezas frente al ambiente tenebroso de otras.
Autorretrato. Entre los cuadros que dan la bienvenida al público en la primera sala se encuentra un autorretrato de 1933 con un aire muy daliniano" y un toque suicida –que parece presagiar el final del artista– al cortarse las venas, según el comisario.
En 1936, el alzamiento militar con el que comienza la Guerra Civil sorprende en su tierra a Domínguez, que permanece escondido en cada de unos familiares hasta que consigue salir a bordo de un barco.
Sería un abandono definitivo, puesto que el artista ya no regresaría a las islas, aunque el paisaje canario permaneció en sus obras y elementos como el drago llegarían a convertirse "en una obsesión", agregó Hernández.
Durante su estancia en Francia, con la ocupación de este país por las tropas nazis, participó en grupos clandestinos de resistencia y colaboró con sus ilustraciones en publicaciones como ´Le grand ordinaire´, que se burlaba del mariscal Petain.
En esa época se sintió influenciado por Picasso, algo evidente en cuadros como ´Mujer sobre el diván´, y hacia el final de su carrera se centró en el informalismo.
Hoy comienza otra de las actividades centrales para conmemorar el 128 aniversario del nacimiento de Pablo Picasso: los talleres didácticos en la plaza de la Merced, dirigidos al público infantil, que pretenden introducir a los niños en la figura de Picasso de manera lúdica. Este domingo, tendrá lugar el primer concierto del ciclo ´Música en el tiempo de Picasso´, que conmemorará el cumpleaños del malagueño. Esta vez, el Cuarteto Mainake interpretará ´Vistas al mar´, de Eduardo Toldrá, contemporáneo de Picasso, y el ´Tercer Cuarteto´, de Ruperto Chapí.