RAFA LÓPEZ. Madrid
"Que tenga suerte cuando vaya a dormir". Es la frase más repetida entre los críticos norteamericanos que han visto ´Paranormal activity´, una película rodada con apenas 11.000 euros y que el ´boca a oreja´ ha convertido en un auténtico fenómeno en Estados Unidos: en un fin de semana ha recaudado 17 millones de dólares. Se estrenará en nuestro país a finales de este mes.
El argumento no destaca precisamente por su originalidad: una joven pareja –ella, perseguida desde niña por presencias extrañas– se muda a una casa de las afueras, donde empiezan a notar la actividad paranormal que da título a la película. Deciden instalar una cámara de visión nocturna para averiguar qué diablos –si es que es algo demoníaco– ocurre mientras duermen –o intentan dormir–. Lo que ha provocado que no pocos espectadores padeciesen problemas para conciliar el sueño después de ver la película es su estilo pseudodocumental, al estilo de otros éxitos de bajo presupuesto como ´El proyecto de la Bruja de Blair´ y ´Open Water´.
El director y guionista del filme es Oren Peli, un joven israelí emigrado a EEUU que dejó el colegio a los 16 años para fundar su propia compañía de software. Peli –cuyo nombre de pila significa ´maravilla´ en hebreo– sólo necesitó siete días para rodar la película con la ayuda de dos aficionados: Tony Taylor, su novia de entonces, y Amir Zbeda, uno de sus mejores amigos. Ambos ejercieron de coproductores.
Peli se inspiró en su experiencia como inquilino de una casa suburbana, donde "te das cuenta del más leve sonido", según cuenta. Ésa es una de las claves de la tensión que produce en el espectador: "Hay muchas escenas en silencio, lo que obliga al público a permanecer callado y prestar mucha atención", sostiene (el director de la) Peli, que editó el filme en el PC de su casa y lo remitió al Screamfest, un modesto festival de Hollywood. El filme cayó en manos de Ashley Brucks, un joven ejecutivo de Dreamworks, la productora de Steven Spielberg, de quien se dice que la visionó y le dio su visto bueno personal. Brucks se la pasó a su jefe, Adam Goodman, ahora presidente de producción de Paramount, que es la que distribuye ´Paranormal Activity´ en Estados Unidos. Una campaña viral en internet que aseguraba que el metraje era real contribuyó a extender el prestigio de la cinta, cuya proyección ha sido demandada por más de un millón de internautas en Estados Unidos. Los pases preliminares se saldaron con un rotundo éxito, y Paramount mostró orgullosa las imágenes del público aterrorizado y clavado en sus asientos, al igual que hiciera en España Filmax con la primera entrega de ´Rec´.
Como dice Oren Peli, si ´P
sicosis´ consiguió que la gente no se duchase; si ´Tiburón´ logró que no se bañasen en el mar, y ´The Blair Witch Project´ evitó que acampasen en el bosque, "dormir es algo que al público quizás no le resulte tan fácil".