efe. Barcelona
El nuevo virus de la gripe A ha desplazado totalmente al de la gripe estacional, que podría retrasar su aparición hasta diciembre, coincidiendo con un descenso de la ola epidémica del A/H1N1 previsto para entonces, señaló ayer la consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli.
La ola de la nueva gripe ha llegado con dos meses de antelación respecto a la llegada de la estacional el año pasado, por lo que se prevé que el número de enfermos crezca hasta las primeras semanas de diciembre –actualmente la tasa es de 289,5 casos por cada 100.000 habitantes–, aunque podría repuntar después.
El presidente del Consejo Científico Asesor del Plan de pandemia de la Gripe en Cataluña, Tomàs Pumarola, señaló que actualmente "no hay casos de gripe estacional –todas las gripes son A/H1N1–, pero ello no quiere decir que no lleguen más adelante", dijo, para luego justificar la campaña de vacunación de la gripe estacional, con tasas similares a las del año pasado.
De hecho, hace tres o cuatro semanas se detectó la presencia de algunos casos de gripe estacional, pero han quedado totalmente desplazados por la gripe A, que convive con otros virus respiratorios, como adenovirus, señaló el también jefe de Sección de Virología del Laboratorio de Microbiología del Hospital Clínic de Barcelona.
En el marco de la presentación del balance de los primeros seis meses de gestión de la gripe A, la consellera remarcó que este año es de "transición" y "probablemente la gripe estacional llegará y cabalgará con la nueva gripe".
La red de médicos centinela señala una incidencia de síndromes gripales por encima del umbral epidémico con un nivel de difusión general y más afectación en los niños y adultos jóvenes.