efe. Madrid
Los accidentes de tráfico provocan la muerte de más de 3.000 personas cada día y se han convertido en un problema que cuesta al mundo 65.000 millones de dólares anuales, reveló ayer la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR).
Esa cifra representa más que toda la ayuda destinada a los países menos desarrollados, recordó la organización en vísperas de la Primera Conferencia Mundial sobre Seguridad Vial que se celebrará la próxima semana en Moscú.
Además, por cada muerte entre 20 y 30 personas quedan discapacitadas, en muchos casos de manera permanente.
En términos anuales, el número de víctimas totaliza los 1,3 millones, mientras que otros 50 millones de personas sufren traumatismos.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esos daños físicos son la principal causa de muerte entre los 15 y 29 años y la segunda entre los niños entre 5 y 14 años.
La FICR señaló que en la Conferencia de Moscú intentará convencer a los gobiernos para que sancionen y hagan cumplir cabalmente las normas de tráfico.
Asimismo, defendió la necesidad de rebajar los límites de velocidad, establecer mayores restricciones en lo que respecta a consumir alcohol y conducir, y hacer obligatorio el uso del cinturón de seguridad y del casco en los países donde todavía no lo es.
Asimismo, recomendó la formación obligatoria en primeros auxilios para los conductores, clases de seguridad vial para los jóvenes y campañas nacionales para modificar el comportamiento de los usuarios de las vías de tránsito.
Según la UE, un total de 47.979 personas han fallecido en los accidentes de tráfico ocurridos en los últimos diez años en España, y unos 1,4 millones de conductores, pasajeros o peatones han resultado heridos como consecuencia de uno de estos siniestros, que sólo el año pasado se cobraron la vida de 3.082 personas, según la base de datos de la UE, CARE.