j. z. Málaga
Un surtido grupo de diseñadores de moda malagueño participa hoy en la primera edición de Loverbooking, una iniciativa que viene a reivindicar el lugar que se merecen estos artistas. "Cuando la gente descubre el diseño, le gusta", asegura Rafael Muñoz, de Hansel y Gretel, que llevará al Hotel Room Mate, donde tendrá lugar la cita, una variada colección de camisetas y bolsos.
Por su parte, Estefanía Muñoz y María Flores, de Yoohool, han preparado una instalación que critica, a través de la ropa, la desmedida vorágine consumista. "Nuestras instalación, titulada ´Diógenes´, viene a mostrar la tiranía de la moda, que alimenta a que compremos más y desechemos lo que no usamos", señalan. Por eso, ´Diógenes´ mostrará una montaña de pantalones de segunda mano de la ya desaparecida marca Lois que bien podrían utilizarse para crear nuevas prendas o complementos.
La apuesta de Valenzuela, especializada en pendientes a la carta, es más participativa: cada persona que visite su instalación, se podrá hacer una fotografía con los pendientes que más le gusten y así la creadora completará un gran mural. "En Málaga no faltan creadores, lo que nos hace falta es un empuje", destaca María José Valenzuela. Los materiales son el punto fuerte de muchos diseñadores, tal y como destaca Paula Carratalá, creadora de Carapau, firma centrada en la bisutería artesanal y que, por mucho que sorprenda, es capaz de componer colgantes, pendientes y anillos hechos con golosinas, papel y otros materiales.
´Muerta de amor´, una colección de camisetas serigrafiadas es el nombre de la propuesta de Laurita Custom, otra de las malagueñas que participan en Loverbooking. "Esta iniciativa, además de pionera, es muy importante para los creadores y para el público, que cada vez aprecia más lo artesanal", destaca la diseñadora Laura Polo.