Una constante en la obra de Diego Santos (Málaga, 1953) es su continua relectura de algunas de las principales corrientes y tendencias estéticas del siglo pasado. Los grandes maestros de las vanguardias Matisse, Picasso, Dalí, Brancusi, Duchamp, Braque o Leger no escapan de las manos del artista malagueño, que el próximo 18 de diciembre inaugurará en las salas temporales del Museo del Patrimonio Municipal "un resumen de todas sus cosas", de toda su capacidad intelectual y creativa, con obras desde el año 1974 hasta hoy día.
Lleva muchos meses de intenso y duro trabajo para ´armar´ la hasta ahora gran "exposición de su vida": ´Museum in the mirror´, que estará compuesta por alrededor de 160 piezas, en las que se combinan como una especie de bucle estético, pinturas, esculturas, fotografías e instalaciones de la cosecha del autor, con litografías y pequeñas esculturas de los grandes maestros del XX.
Diego Santos es muy exigente con su oficio, "su vida", que le ha llevado durante muchos años a recorrer medio mundo para obtener el objeto buscado y deseado, como un misil de las tropas aéreas norteamericanas que compró en una tienda de antigüedades, o una escultura de la ´mujer cuchara´, que tuvo que cambiar por una suya por no tener dinero, comenta. Con estas piezas, Santos se convierte en un "mago", las manipula por su belleza para extraer historias distintas para las que fueron creadas.
"Aparentemente parece una colección ortodoxa, académica, pero en el fondo subyace una carga crítica, irónica y con mucho humor", explica Santos, cuyo carácter polifacético le ha permitido explorar con profesionalidad todos recovecos del mundo del arte, y definirse como "un artista del Renacimiento, pero del siglo XXI".
Collage expandido. Comisariada por Tecla Lumbreras, la muestra parte de las creaciones de los autores más destacados del arte del siglo pasado para crear un "collage expandido" en el que todos los formatos artísticos le valen para montar un "museo personal", donde hará referencia a estos autores.
Siguiendo el modo de trabajo del francés Marcel Duchamp y su concepto de ´ready-made´, en el que eleva los objetos olvidados a la categoría de arte, Diego Santos reflexiona también sobre cuál es la naturaleza del arte y trata de demostrar que tal tarea es una quimera. De esta forma, la colección se llena de guiños y reflexiones sobre la historia del arte, el papel de los museos, el coleccionismo y la crítica de arte.
´Museum in the mirror´ está organizada en varias partes temáticas, que entremezclan esa mirada respetuosa a los trabajos de esos autores y, a veces, "apropiacionista siguiendo la tendencia de los 80".
Santos, en ´La luz y la alegría´ se acerca a Matisse y a las vivencias que tuvo en Niza, para relacionarla con la suya de la década de los 80 y la Costa del Sol. En ´Atelier Black Decó´, el malagueño hará alusión a las obras de Giacometti, Brancusi y el arte africano, mientras que ´Trazos y ensamblajes´ sirven para que Santos comparta su bagaje intelectual con las piezas del genio malagueño. "Subyacen los conceptos picassianos, pero encima está mi obra, mi sello personal", afirma.
´Construyendo las formas´ busca la relación con el cubismo y Leger, para concluir con ´Sueño surrealista, cosas, representaciones y la cámara como prótesis´.