Laura Insausti, líder y cantante de Dry Martina, comenzó a escribir canciones sentada en la cama de su habitación hace ya más de una década. Su hermano Rafa, el guitarrista del conjunto, animaba con acordes su tarea, destinada inicialmente a surtir de temas a Duty Free, banda de powerpop y funk en la que ambos compartieron escenario por vez primera y que dio origen a Free Soul Band, proyecto –aún en activo– en el que los hermanos decidieron rendir homenaje a los grandes de la Motown y Atlantic Records.
Pero Laura, siempre inquieta, no se conformaba con ´ser´ Aretha Franklin noche tras noche y apostó por crear Dry Martina, banda que se alimenta de swing, jazz, bebop, rock, pop y soul y que tamiza con letras en castellano "que tratan de lo cotidiano", de la vida de cualquiera de nosotros. "Al principio, Rafa y yo escribíamos canciones sin ni siquiera tener el nombre del grupo. La idea era rescatar los ritmos del swing y el jazz. Y poco a poco se fue gestando Dry Martina", señala Laura, que apunta hacia Louie Prima y Dinah Washington como los máximos responsables de la nueva dirección de su carrera, sin ocultar la inspiración que le sobrevino mientras disfrutaba de una noche en el Festival Rockin´ Race Jamboree de Torremolinos.
Muchos no lo saben, pero Dry Martina tiene dos caras. Las dos maravillosas. Por un lado está la formación que semana a semana interpreta versiones de clásicos del jazz entre bares, hoteles y pubs, y por otro está el conjunto que, siendo el mismo, desea mostrar sus propias composiciones. Éste último será el que el próximo sábado se suba al escenario del Echegaray para presentar las canciones de su futuro debut discográfico, "un disco con doce temas que podría estar en la calle en primavera", apunta la cantante. Canciones que nunca antes han sido interpretadas en directo, lo que supone una gran prueba para el grupo. Hay respeto, pero no miedo.
"Nos hemos curtido en los escenarios con humo y siempre hacemos un poco el gamberro. Y lo haremos en el Echegaray. No tendremos el whisky detrás de los amplificadores, pero la actitud será la misma. Hay que divertirse. El público nota si te lo estás pasando bien y eso se contagia", explica Laura, que promete no cesar en su empeño de poner en pie al patio de butacas.
El empeño será compartido entre ella y los siete músicos que la acompañan. Además de su hermano, el guitarrista Rafa Insausti – capaz de saltar de Zeppelin a Django Reinhardt mientras interpreta un tema de James Brown–, la formación la completan Ricky Vivar, por muchos conocido como el malabarista de la guitarra; el bajista Gerard Mases ´Lere´; el batería, Javier Forero y una sección de vientos de lujo: Jaime Fernández al trombón, Roberto Cantero al saxofón y Zapi a la trompeta.
"Nuestra aportación se basa en recoger las influencias de la música extrajera y darles el sabor de nuestras raíces", explica Laura, cuya original ocurrencia le llevo a dar con un nombre que resumiera todo eso de la fusión de swing, jazz, pop, rock, soul.... Y lo terminó llamando retropop.