J. RANDO Y J. C. HIDALGO. MÁLAGA
Si un artista quiere ganarse la vida dibujando tebeos debe fijar su horizonte en Francia, EEUU o Japón, países donde existe una estructura industrial estable que responde a la demanda social y cultural de lecturas dibujadas. En la ciudad natal de Picasso los dibujantes crean en su solitaria habitación esperando la oportunidad de ver impresas sus creaciones. Este mes se dan cita en las librerías dos obras con raíces malagueñas: la tercera entrega de ´El Vecino´, dibujada por Pepo Pérez, profesor de Derecho en la UMA, y el quinto número de la revista de historietas de terror ´Cthulhu´, fruto del colectivo Zanzíbar.
El Vecino. El primer álbum de la serie, editado hace cinco años, apostaba por la ironía y el sentido del humor; el segundo viraba hacia el drama social. En esta tercera entrega que ahora nos llega los autores vuelven a sorprendernos. Cambian el formato por completo, 144 páginas en blanco y negro que constituyen lo que se ha dado en llamar una novela gráfica, centrándose en la vida cotidiana de sus personajes. Ya no tiene tanta importancia que Javier tenga una identidad secreta (Titán, el superhéroe) sino cómo se relaciona con las personas que le rodean: su novia, sus ligues esporádicos, su rechoncho vecino opositor, la novia de éste… En fin, un ´slice of life´, unas pinceladas de realidad a las que dota de magníficos diálogos Santiago García, uno de los guionistas patrios más prolíficos e interesantes del último lustro. El dibujo del malagueño Pepo Pérez, fresco, expresivo y ágil es, sin duda, su mejor trabajo hasta la fecha.
Cthulhu. El ejemplar de la ambiciosa revista de ´ficción oscura´ que se ha puesto este mes a la venta está dedicado al bicentenario del nacimiento del genial Edgar Allan Poe. Entre las aportaciones más interesantes destacan la adaptación del relato ´Berenice´ que realiza el siempre meticuloso Pepe Avilés, la arriesgada propuesta de ´Martín Koudelka´, o el divertido y exitoso ´Joven Lovecraft´. Una apuesta segura por la cantera.