El mundo del libro tradicional vive desde hace ya algunos años bajo la latente amenaza del soporte electrónico, una tendencia que todavía no se ha consolidado pese a que los analistas predicen que su implantación será, aunque a un ritmo pausado, imparable en los próximos años. El formato digital de los textos, que podrán ser cargados en dispositivos de lectura, conocidos como ´ebooks´, aún no cuenta con muchos adeptos, pero el cambio se avecina. De hecho, ayer se anunció la adaptación a este formato de ´El Quijote´ y ´El Lazarillo de Tormes´ a través de un convenio entre la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y la empresa TodoeBook. Para los responsables de Casa del Libro, la implantación del soporte digital no significará un cambio en su mentalidad empresarial. "Los libros se van a seguir leyendo siempre. Somos transmisores de cultura, sin importar el soporte", asegura María Luisa García, directora de márketing de la cadena. "Si los clientes nos pidiesen libros electrónicos, pues los tendríamos a su disposición", resalta.
Casa del Libro no ha dejado atrás su implantación en internet. Desde 1996 cuenta con una librería virtual (casadellibro.com), líder en habla hispana. La web, con más de 3 millones de referencias, brinda información y realiza envíos a los cinco continentes, garantizando un gran fondo bibliográfico apoyado por la experiencia de expertos libreros.