M. Ayala. Las Palmas
El drama de la niña Aitana, de cuya muerte en Tenerife se culpó erróneamente al joven Diego Pastrana, ya cotiza a más de 300.000 euros en televisión. Plácido Alonso, el abogado de Pastrana, ha confirmado el dato, después de asegurar que desde el primer momento las televisiones pusieron sobre la mesa miles de euros para hacerse con el relato en directo del joven detenido por la supuesta violación y una presunta paliza mortal a la niña de tres años. Pastrana emergió como la víctima de un linchamiento mediático cuando la autopsia desmintió la tesis de los malos tratos como causa de la muerte. Pero en su entorno hay quien planea hacer caja con el drama. Entre tanto, su abogado, que la víspera acusó a la radio autonómica canaria de hacer una "grabación ilegal" cuando registró una entrevista con su cliente, lamenta no ser él mismo el que acuda a los platós de TV en Madrid para "puntualizar" todo lo que ocurrió.
"Dos días después de la tragedia de la niña ya teníamos sustanciosas ofertas económicas sobre la mesa para sentarnos en un plató de televisión", explica Plácido Alonso. "La familia ha decidido que, después de la entrevista ilegal realizada a Diego por la radio autonómica este miércoles, para que se lucren otros, lo harán directamente ellos", añade el letrado de Pastrana. Así, un hermano de Diego Pastrana, Juan Miguel, acudió la noche del viernes a ´DEC´, espacio de Antena 3 fundamentalmente dedicado a noticias del corazón.
No oculta el abogado su "malestar porque la familia no haya decidido una multitudinaria rueda de prensa en Madrid para poner las cosas claras". "Sin embargo", añade, "la encerrona que le han hecho a mi cliente ha tirado por tierra mis intentos de no dar exclusivas, sino de compartir con todos los medios lo que ha sucedido".
Las amenazas a los medios de comunicación regionales y nacionales, además, no han venido sólo por parte del abogado. En la entrevista realizada el miércoles en Canarias a Diego Pastrana, él ya advertía que pretende iniciar acciones legales "contra todos; contra los médicos y los medios de comunicación". No se sabía hasta ahora que esas declaraciones se efectuaban mientras se negociaba un acuerdo económico con cadenas televisivas nacionales.