LA OPINIÓN. MÁLAGA
La zambombá es una reunión navideña de familiares, vecinos, amigos que cantan villancicos típicos flamencos, toman anís y aguardiente y degustan productos navideños. Para ello utilizan panderetas, botellas, cañas, castañuelas, guitarras… y por supuesto la zambomba. Así, la noche del Teatro Echegaray se impregnó ayer del ambiente navideño más racial y aflamencado con el espectáculo ´La zambombá, el descacharre´, de la mano de la voz aterciopelada de Estrella Morente y un grupo de amigos –entre ellos, la cantante Diana Navarro– que recrearon la típica fiesta gitana al raso en una actuación con el respaldo del público.
La cantaora granadina afincada en la capital malagueña se sentó en un círculo de sillas de anea junto a otros artistas flamencos para cantar y brindar por las fiestas. Una celebración cuyos orígenes se ubican en Jerez de la Frontera (Cádiz), donde se dice que surgió, pero con el tiempo la tradición se ha ido extendiendo por numerosos pueblos andaluces.