LA OPINIÓN MADRID
Desde España a Hong Kong y a Australia. El mundo entero despidió 2009 y recibió con mucha alegría el primer año de una nueva década. Cotillón, uvas y cava. En España, todo estuvo preparado para dar la bienvenida al 2010 en la madrileña Puerta del Sol, donde se congregaron cientos de personas que después de sonar las tradicionales campanadas disfrutaron de un espectáculo de luces sobre la fachada del reloj, que se ´pintó´ de azul con las estrellas de la UE para celebrar la presidencia de España.
En Berlín, cerca de un millón de personas celebraron la llegada de 2010 ante la Puerta de Brandeburgo, en la fiesta de fin de año más multitudinaria de Alemania, que se prolongó hasta la madrugada, sin incidentes, informó la Policía. Pese al frío y a la nevada que acompañó a la capital alemana durante el cambio de año, la llamada ´Milla festiva´ repitió su marca récord del año pasado, al congregar a alrededor de un millón de personas.
Cientos de miles de personas dieron la bienvenida al 2010 en la céntrica plaza neoyorquina de Times Square y, en todo un desafío a las bajas temperaturas, la lluvia y las medidas de seguridad, vieron bajar la bola de cristal iluminada que tradicionalmente marca el cambio de año. La esfera pesa este año más de cinco toneladas y está recubierta por 2.668 triángulos de cristal iluminados por 32.256 lámparas LED (diodo emisor de luz). La playa de Copacabana en Río de Janeiro y la avenida Paulista en Sao Paulo compitieron por la fiesta de año nuevo más grande de Brasil, ambas con más de dos millones de personas. En Río, con la presencia de más de 600.000 turistas, el 2010 comenzó con quince minutos de música y fuegos artificiales, y los asistentes contribuyendo al espectáculo con la luz de sus encendedores o teléfonos celulares.