efe. Toledo.
El PP se ha propuesto reformar en profundidad el sistema educativo con dos premisas, mejorar la calidad y favorecer la competitividad, y así, aboga por evaluaciones externas hechas por el Estado y las comunidades, o por prohibir que un alumno de Bachillerato pase de curso con más de dos suspensos. En su propuesta para la reforma del modelo educativo, que ayer presentaron en Toledo el presidente del partido, Mariano Rajoy, y la secretaria general, María Dolores De Cospedal, aunque sin desgranar con detalle su contenido, el PP incluso aborda cuestiones como Educación para la Ciudadanía, que elimina de Primaria, que retoca en Secundaria y que sustituye por Filosofía en Bachillerato.
El PP quiere, por ejemplo, que al final de cada etapa educativa de Primaria y Secundaria el Estado y las administraciones educativas en cada comunidad efectúen una evaluación nacional externa a todos los alumnos y a todos los centros.
Dentro de un contexto de enseñanzas comunes hasta los 16 años que vertebren el sistema, lo que se erige en otra prioridad para los populares, los niños habrán de aprender lectura y cálculo desde el primer momento, así como lengua y matemáticas.
Traza dos ciclos: educación secundaria general, de 12 a 15 años; y educación secundaria superior, de 15 a 18; ésta última con una bifurcación más: el Bachillerato y la Formación Profesional, que el partido de Mariano Rajoy desea potenciar.
El PP, asimismo, no está conforme con el funcionamiento del Bachillerato, por lo que aboga por ampliarlo de dos a tres cursos y por exigir la imposibilidad de que un alumno en esta etapa pase de curso con más de dos suspensos. Si tuviera dos asignaturas por debajo del aprobado justo, un informe favorable podría permitirle pasar al siguiente. También aboga por mantener la prueba final del Bachillerato y previa al acceso a la Universidad, planteada en concordancia con los países de la UE. Si en su documento propone motivar a los profesores, hace lo propio con los alumnos, especialmente en Bachillerato, y de este modo, ofrece que se les den becas para cursar lenguas extranjeras fuera de España. Los que procedan de familias más desfavorecidas podrán tener "becas-salario" para continuar los estudios de Formación Profesional, si ésta es la vía que eligen.