lola sánchez. Archidona.
Platos sencillos, nada suntuosos, creados para alimentar el cuerpo y no la gula pero que suponen auténticos referentes en la cultura culinaria de una época; época, no muy lejana, eso sí, en la que se conjugaban multitud de preceptos religiosos que motivaban entre los mortales la necesidad de ajustarse a la penitencia de la vigilia durante la Cuaresma. Y hoy, aunque algunos todavía se ciñen a la opción de desechar la carne de la dieta estos días de reconversión, muy pocos conocen el sabor de los platos elaborados en los fogones de antaño, cuyas recetas se conservan con sabor añejo.
Con la excusa de recuperar una parte de la tradición culinaria de la provincia de Málaga y poner en valor recetas populares que se mantienen en las ´entrañas´ de multitud de hogares, el Hotel Escuela Convento Santo Domingo de Archidona pone en marcha las primeras Jornadas Gastronómicas para el Tiempo de Cuaresma, que se extenderán todos los viernes desde el 5 de febrero hasta el 26 de marzo.
"Comer estos platos significa comer una parte de nuestra historia. El principal alimento durante estos días es el bacalao, aunque a través de estas jornadas muchas personas van a tener la oportunidad de degustar magníficos platos y productos que nunca han estado sobre las mesas de los restaurantes como platos de primer orden, a pesar de que sus ingredientes y elaboración así lo merecen", explicó el historiador gastronómico, Fernando Rueda, profesional que ha contribuido con el hotel a la definición de este amplio recetario cuaresmal integrado por cuatro menús.
Aunque no sólo de bacalao vivía el hombre en estos 40 días. Durante las jornadas, las personas que se animen a degustar sus entrantes, aperitivos y platos principales deleitarán sus paladares con recetas que emanan historia. No en vano, algunas, como las albóndigas marineras, datan del siglo I. Además, también habrá gazpachuelo, porrillas de espinacas, potajes y, cómo no, los tradicionales pestiños. Todo ello maridado con vinos Denominación de Origen de Málaga.