efe. Madrid.
El Ministerio de Cultura no tiene "nada que comentar" sobre la reunión mantenida ayer por su titular, Ángeles González-Sinde, con la baronesa Thyssen, Carmen Cervera, con quien el Estado negocia el alquiler de su colección privada. Tampoco el Museo Thyssen-Bornemisza se pronunció sobre el resultado de la reunión y se limitó a remitirse a las informaciones que pudieran facilitar al respecto tanto el ministerio como Carmen Cervera. Mientras, ayer algunos medios publicaron que la baronesa podría haber firmado una posible cesión por más de dos años, extremo que no fue confirmado ayer por ninguna de las partes implicadas.
Un portavoz del Thyssen explicó que el museo no participa en las negociaciones que mantiene la baronesa "a título personal" con el Estado para el alquiler de la colección, fórmula por la que ha optado Carmen Cervera en sustitución de la de venta. La baronesa Thyssen cedió su colección privada, compuesta por 240 obras, para su exhibición en el museo de forma gratuita durante once años, plazo que finalizará el 12 de febrero de 2011.
Desde que en el año 2004 se inauguraron los nuevos espacios del Thyssen, en los que se exponen las obras cedidas por la baronesa, se iniciaron las negociaciones para una posible compra de la colección por parte de Estado. Las conversaciones se centran ahora en un alquiler por 25 años, ya que la baronesa ha decido que la colección siga en su poder y sean sus herederos quienes decidan sobre el futuro de la misma. "Creo que esta decisión es más justa y si ellos cumplen mis deseos, la colección se quedará en España", afirmó Carmen Cervera el pasado 15 de diciembre en un encuentro con un grupo de periodistas. Además, anunció que, en el caso de no llegar a un acuerdo con el Estado para el alquiler de una colección, que fue valorada entre 600 y 800 millones de euros, tiene "ofertas de varios países" y advirtió: "Si me voy se queda un vacío grande en España".