Pedro Toledano
Los tambores del campo de bravo están emitiendo mensajes de preocupación. El invierno ha sido especialmente húmedo, y a los toros les está costando mucho recuperar peso y lustre. Como se dice en el argot: ponerse en tipo. Esa puede ser la clave, junto con el gran excedente que hubo la temporada pasada, para que en las primeras ferias aparezcan más de lo que ha sido habitual en los últimos tiempos, toros cinqueños. Esto, lejos de ser un inconveniente, para muchos toreros, sobre todo para los que están cuajados y tienen recursos y agallas, es una ventaja, ya que la embestida del cinqueño, si es bravo es más seria, más honda, transmite más emoción y le da más valor a cuanto se le hace. Por el contrario, si lo que aflora es la cruz, todo se complica mucho más y de la emoción se pasa al mal trago. No es lo mismo ni tampoco lo deseable, por mucho que Rafael ´El Guerra´, allá en los albores del siglo pasado, dejara aquella frase que hizo fortuna: "El toro de cinco y el torero de 25". El primero que le llevó la contraria fue el mismísimo Joselito ´El Gallo´, quien mucho más joven ya hizo historia. En cuanto a la edad del toro, puede que el gran Califa que fue Rafael Guerra ´Guerrita´, tuviera más razón.
Por la circunstancia comentada, pero también porque llegado este tiempo de pretemporada, la actividad en la ganadería brava se dispara. Veedores que buscan el toro aparente para sus toreros. Ganaderos que se esfuerzan en poner las corridas de saca guapas y lustrosas. Toreros que vuelven de la temporada hispanoamericana y que se van derechitos a las fincas propias –los menos- y de los amigos –los más-, para coger el ritmo de la embestida de la vaca y el toro español lo antes posible. Otros, como Arturo Macías, herido el pasado domingo en Mérida (México), incluso ha adelantado su venida a España para recuperarse y poder estar a punto para cumplir con su presentación en el abono de Fallas. Y es que el calendario se consume a velocidad de vértigo y hay que ponerse a punto.
Porque a un fin de semana vista tenemos la continuación de la temporada de invierno en Vista Alegre que echará el cierre cuando el mes haya doblado. Es de esperar –y así lo desean los aficionados–, que el éxito de público se confirme para que, en lo sucesivo, lo que en esta ocasión está siendo una arriesgada experiencia, pueda convertirse en espléndida realidad. Y todo seguido, Olivenza, feria de cinco festejos perfectamente combinados. El empresario José Cutiño no se ha aliviado en ningún puesto. Todos los toreros que aparecen son de alto interés, con José Tomás al frente.
Y a propósito de la presencia de JT en la coqueta y bien cuidada placita extremeña y al lado de Miguel Ángel Perera, se nos ha ocurrido preguntarnos: ¿Si cobra tanto, si busca la comodidad, cómo que torea en una plaza de segunda, pero pequeña y en la que todos los toreros que le rodean tienen el marchamo de figuras? Y al hilo de esta reflexión también hay que convenir que en Málaga, el domingo de Resurrección, hará JT el paseíllo al lado de Raúl Gracia ´El Tato´ que reaparece, y de… ¡Castella! ¿Quién dijo miedo? Los tontos, claro, y los muy ´listos´, o los muy golfos.
De las ferias clásicas de toda la vida, será la de Castellón la que atraiga la mirada de los aficionados para presenciar sus ocho festejos, que comienzan el domingo día 7de marzo con un cartel, cuyo principal argumento es la vuelta de Jesulín a la tierra de sus amores. Le acompañaran esa tarde para lidiar un encierro de Manolo González, Manuel Díaz ´El Cordobés´ y Matías Tejela. También la feria de La Plana anuncia a José Tomás. En esta ocasión para lidiar un encierro de Jandilla acompañado de Julio Aparicio y el local Abel Valls.
Y después, Valencia y su larga feria de 14 festejos en 11 días, lo que quiere decir que habrá tres dobletes, serán los días 14, 19 y 20. Lo más novedoso, que el abono será televisado en la modalidad de pago por visión, y la inclusión de un festejo en el que actuarán siete matadores lidiando otros tantos toros de distintas ganaderías. ¡Ah!, y que José Tomás, tras dos años de tirar del carro, digo del abono de Fallas, no lo veremos gracias al pliego redactado por el diputado Prieto y su equipo.
Quienes también han presentado ya su feria, han sido Eduardo Canorea y Ramón Valencia, empresarios de la Maestranza de Sevilla. Otro abono más que los aficionados podrán ver en la modalidad de pago por visión desde su casita. En conjunto, pocas novedades respecto a ediciones anteriores. Las más llamativas, la presentación como matador de toros de Cayetano en una sola comparecencia, al lado de Morante de la Puebla y Julio Aparicio, lidiando un encierro de Jandilla el lunes de farolillos, y haber anunciado para la emblemática fecha del domingo de Resurrección a un ganadero no andaluz como es el excelente, por apasionado y conocedor, Daniel Ruiz. Todo un detalle.