JESÚS ZOTANO. MÁLAGA
El malagueño Pablo Pineda vivió la noche del pasado domingo la gran fiesta del cine español en primera persona. El joven intérprete con síndrome de Down acudió a la ceremonia de los premios Goya como candidato a mejor actor revelación por su trabajo en el largometraje ´Yo, también´. Y aunque finalmente no se hizo con el galardón, Pineda disfrutó de la velada "desde el principio hasta el final". "Al comienzo con expectación, claro. Y al final me llevé una gran alegría por los premios que recibió la película. Que yo no me lo haya llevado no significa nada", destacó a este periódico.
´Yo, también´ recibió los ´cabezones´ de mejor actriz, para Lola Dueñas, y mejor canción original, escrita por Guille Milkyway –La Casa Azul–. "Todo el equipo se siente muy satisfecho por el trabajo que hemos realizado y con los reconocimientos que ha tenido la película", asegura el malagueño. Al recoger su premio, Lola Dueñas se dirigió a Pablo para dedicarle el premio. "Un momento muy emotivo", recuerda Pineda, que no se cansa de señalar que "Dueñas es una de las mejores actrices del cine español en la actualidad".
En la antesala de la gala, Pineda reconoce que se dedicó a desear suerte a todos sus contrincantes, entre ellos al argentino Alberto Amman, el gran favorito y quien se llevó el gato al agua en la categoría de actor revelación. "Nos deseamos ´mucha mierda´ mutuamente y después de que ganara yo me acerqué a felicitarle", destaca el malagueño, quien elogió también el trabajo de Andreu Buenafuente como conductor de la velada: "La gala fue muy interesante y divertida".
Una vez concluida la ceremonia, Pablo Pineda dice haberlo pasado en grande en el cóctel junto a todos los actores y actrices, "además de haber hecho un sinfín de entrevistas". "Todos fueron muy amables y divertidos, sobre todo Diana Palazón y Miguel Ángel Muñoz", afirma.
Visita a la Moncloa. Aunque la noche fue larga e intensa para Pineda, la temprana recepción que ayer brindó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a los representantes del cine español, no le dejo tiempo a saborear tanta emoción vivida. El joven malagueño acudió al Palacio de la Moncloa y tanto Zapatero como su esposa, Sonsoles Espinosa, tuvieron un saludo muy especial para él: "Hemos charlado amablemente y hemos recordado la última vez que nos vimos, cuando me concedieron la Medalla de Oro de la Provincia de Málaga".
Ante el presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia; los directores Alejandro Amenábar y Daniel Monzón; la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y actores como Raúl Arévalo y el propio Pablo Pineda, entre otros profesionales del celuloide, Zapatero valoró la "extraordinaria salud" del cine español en 2009 y los datos "alentadores" del comienzo de 2010, tras haberse convertido enero en el mes más taquillero de los últimos años. "El cine español tiene una salud extraordinaria y, aunque los agoreros han intentado anunciar su muerte, siempre resucita, y lo hace porque forma parte de nosotros mismos y su vigor es nuestro vigor. Que nadie se engañe: un cine español fuerte es y será expresión de un país fuerte", dijo el presidente.