la opinión Madrid / Nueva York.
Colecciones antagónicas, funcionales unas y sofisticadas otras pero todas valientes, abrieron ayer la primera jornada de Cibeles Madrid Fashion Week, con la única presencia de los creadores del Ego. Horas después, el diseñador malagueño David Delfín puso una nueva pica en su Flandes particular: Nueva York. Participó con su flamante colección, ´Backstage´ –la que traerá el lunes a Cibeles– en la ´fashion show´ de la Gran Manzana.
Lejos queda ese año 2003, en que ´Cour des miracles´ –la colección en que las modelos llevaban una especie de burka– dio a conocer al creador rondeño, del que no siempre se habló usando los calificativos más positivos. Desde entonces, siempre personal, ha ido creando un sello de identidad y una ambición internacional que poco a poco, con esfuerzo, va sumando hazañas. La de ayer en Nueva York, por ejemplo. ´Backstage´ está marcada por el negro y gris, con toques en amarillo y fucsia, además de "la ambigüedad de las formas como eje central", apunta David Delfín, quien sigue empeñado en vestir a una "mujer inquieta" y en utilizar los vestidos corbata.
Cibeles. Mientras tanto, al otro lado del mundo, prácticamente, era la firma American Pérez, el tándem creativo formado por Jorge Bolado y Natalia Pérez, la que lograba el premio a la mejor colección de El Ego –el apartado dedicado a los creadores más pujantes–, con una serie de diseños inspirados en la serie de televisión creada por David Lynch ´Twin Peaks´ y la adolescencia. El galardón, dotado con 6.000 euros, tiene en cuenta la puesta en escena y la calidad de las prendas mostradas en la colección.
A partir de hoy, diseñadores consolidados del país como Ágatha Ruiz de la Prada, Victorio & Lucchino, Elio Berhanyer o Hannibal Laguna, entre muchos otros, mostrarán sus diseños, con la esperanza de que 2010 aleje definitivamente los ´nubarrones´ de crisis que se ciernen, también, sobre el diseño textil.