V. A. Gómez. Málaga
La relectura cinematográfica de Tim Burton del clásico ´Alicia en el país de las maravillas´ se estrena justo dentro de un mes. El autor del totémico libro, Lewis Carroll, volverá a la primera plana de suplementos dominicales y, quizás, espacios culturales televisivos, y se hará mención a su faceta más oscura, la que le relaciona con ciertas conductas pedófilas. En realidad, Carroll no es más que uno de los innumerables creadores que probablemente hoy tendrían mucho más difícil hacer públicos sus trabajos al contravenir reglas y contratos sociales actualmente más reforzados y protegidos que entonces. Sin ánimo de juicio retrospectivo, ni para la absolución ni para la condena, elaboramos aquí una lista de hipotéticos vetados en éstos nuestros tiempos, de, como prefieran, mayor civismo y respeto o corrección política.
Lewis Carroll. El autor de ´Alicia en el país de las maravillas´ –de nombre real Charles Ludwidge Dodgson–, como en menor medida el firmante de ´Peter Pan´ –James Matthew Barrie–, quizás pisara estos días los calabozos por su controvertida relación con las niñas. Este diácono conservador, ultrapuritano y matemático experto gustaba de fotografiar y pintar a niñas desnudas, también vestidas; amasó una colección que destruyó poco antes de fallecer. "Vino a nuestra casa de campo para fotografiarnos a los niños. Estoy segura de que fui su ´favorita´. Él hacía a cada niño sentirse así. Revelaba las fotografías en el sótano; recuerdo la mezcla de desorden y misterio…", evocó Dymphna Ellis, una de las inmortalizadas por Carroll. ¿A alguien le recuerda a la polémica protagonizada por Michael Jackson?
Carl Gustav Jung. Sin duda, uno de los pensadores clave del XX, especialmente en el ámbito del psicoanálisis (para muchos, sus contribuciones fueron más decisivas que las del propio Freud). Sin embargo, de no haber muerto en 1961, seguramente habría pasado sus últimos días en la cárcel por delitos de enaltecimiento del nazismo: "En los ojos de Hitler se encuentra la mirada de un vidente, la mirada soñadora. Es chamán, mitad dios, mitad mito" (...) "Para desarrollar sus instintos y talentos el pueblo judío tiene que apoyarse en un pueblo anfitrión más o menos civilizado", fueron algunas declaraciones del investigador en pleno auge del nazismo. Poco antes de morir, Jung admitió "haber resbalado" con algunos de estos comentarios.
El pop español. Varios años se ha pasado Loquillo sin cantar en sus conciertos uno de sus temas más emblemáticos, ´La mataré´: "Quiero verla bailar entre los muertos / la cintura morena que me volvió loco / llevo un velo de sangre en la mirada". ¿La historia en primera persona de una fantasía de venganza o apología de los malos tratos? Depende de a quien se pregunte. Una canción de Los Ronaldos tampoco gustaría mucho a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído: "Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte hasta que digas sí". Entonces no pasó demasiado con ambas letras, a diferencia de polémicas recientes protagonizadas, por ejemplo, por Alejandro Fernández ("Unas nalgadas con pencas de nopal / es lo que ocupas por falsa y traicionera": ´Unas nalgadas´), quien dedicó casi una rueda de prensa entera a explicar el porqué de la letra y, de paso, pedir perdón a quien se sintiera ofendido.
Siniestro Total y la homofobia. Recientemente, el cantante italiano Povia quedó segundo en el popularísimo Festival de San Ramo con una canción cuya letra promovía la idea de que la homosexualidad "se supera" y "es curable". Innumerables asociaciones de gays y lesbianas protestaron públicamente por lo que consideraban el triunfo de un megáfono de la homofobia. ´Más vale ser punkie que maricón de playa´ cantaban a principios de los ochenta los siempre irónicos y furibundos Siniestro Total, uno de los éxitos de su segundo elepé. ¿Lo habría sido hoy más allá del underground?
Balthus, rock y la pedofilia. A mediados de los ochenta, un cuadro de Balthus, ´La sortie du baigne´, alcanzó el precio de subasta más alto de un pintor vivo; desde entonces, su cotización no ha hecho más que seguir subiendo. La obra de Balthasar Klossowski de Rola (1908-2001) ya creó cierta controversia en su momento: bastantes críticos le tildaron de pedófilo por sus retratos de niñas. Él se defendió: "Las niñas son las únicas criaturas que todavía pueden pasar por pequeños seres puros y sin edad, son sencillamente ángeles. Lo morboso se encuentra en otro lado". No es el único creador acusado de estas inclinaciones, algunos más o menos argumentadamente; la lista es infinita: Mark Twain, Miguel Ángel, Tchaikovski, Arthur C. Clarke, Walt Whitman, Oscar Wilde, los dos Francis Bacon, Rimbaud... Destaquemos a Jerry Lee Lewis, el rockero de ´Great Balls Of Fire´ –se casó con su prima Myra Gale Brown cuando ésta era sólo adolescente– y Ringo Starr –el ex Beatle cantó ´Tienes 16, eres hermosa y eres mía–, entre otros.
´Saw´ y el gore. La sexta entrega de la saga terrorífica ´Saw´ no ha llegado a las salas españolas al ser clasificada X por su "apología de la violencia", dictaminó el Ministerio de Cultura; hablamos de una clasificación más restrictiva que la que le fue otorgada en EEUU, país supuestamente más puritano. Las cinco partes anteriores de ´Saw´ se estrenaron con absoluta normalidad –y rotundo éxito–, así que todos los seguidores de Jigsaw y sus cachivaches sólo pudieron concluir que los criterios de veto españoles se han endurecido. Repasemos la cartelera de un cine sevillano de octubre de 1980, vemos "Holocausto Caníbal. Victoria Multicines. Clasificada S [no X]. Rigurosamente mayores de 18 años".