Princesa Sánchez. Marbella.
Tenzin era un niño de difícil sonrisa. Físicamente no podía articular nada que se le pareciera. Psicológicamente no tiene ningún problema. Como cualquier bebé de 18 meses, permanece ajeno a las dificultades sociales, políticas y económicas que atraviesan sus padres, dos tibetanos que apenas rondan la treintena y viven refugiados en India.
Una malformación congénita, llamada labio leporino y fisura palatina, mantenía rasgado el labio superior por fuera y el paladar, por dentro, del pequeño. Apenas podía comer, porque su nariz y su boca estaban conectadas, y pronunciaba sus primeras palabras con dificultad.
Dos operaciones le han cambiado la vida y dibujado la sonrisa que le faltaba. Y todo gracias a internet y a la solidaridad. "Buscamos información a través de internet sobre el problema de nuestro hijo y nos pusimos en contacto con la fundación Cleft Surgery", explicó a este diario su madre, Nyernga.
La organización internacional humanitaria Cleft Surgery tiene origen holandés pero funciona desde hace dos años en España y hace apenas seis meses inició su propia fundación andaluza, Caras Felices. Este colectivo está fundamentalmente dedicado a erradicar esta afección, "bastante común" especialmente en países donde los menores sufren de severa malnutrición. "Se da en uno de cada mil nacimientos", explicaron a este diario los cirujanos maxilofaciales Thomas Jansen y Daniel Simon.
El hospital privado USP de Marbella y el centro de cirugía maxilofacial Agave Clinic han prestado sus instalaciones y personal para realizar gratuitamente dos intervenciones que superan los 7.000 euros de presupuesto.
Tenzin ha viajado dos veces a Marbella para ser intervenido. Es uno de los tres pequeños atendido por esta fundación en la ciudad. Ayer mismo, le dieron el alta. "Ha sido todo un éxito", aseguran los cirujanos. Ahora le toca mantenerse a dieta blanda de alimentos y fuerte de sonrisas.