A. Guillén
El escritor Lorenzo Silva presentó ayer en el Centro Andaluz de las Letras, con motivo de la Feria del Libro de Málaga, una nueva entrega de la serie protagonizada por la pareja de guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, dos personajes que han dado mucho en su universo literario. La estrategia del agua (Destino) se adentra con la imaginación y la destreza de Silva en un nuevo caso: un hombre llamado Óscar Santacruz ha aparecido con dos tiros en la nuca en el ascensor de su casa.
«La novela parte del esquema clásico de la historia de corte policiaco: hay un crimen y todo hace pensar que ha sido un asesinato por encargo. La investigación trata de desvelar los entresijos de la vida del asesinado. Aparentemente es una vida normal, pero aparecen una serie de cuestiones que son reflejo de la España de hoy», cuenta Silva.
La historia está situada en la época actual, primavera de 2009, por lo que, según Silva, es un espacio «muy reconocible», como el agobio del país por la crisis económica y también aparecen cuestiones candentes, como el funcionamiento de la justicia, la presencia de la delincuencia internacional o lo «tormentosas» que se han vuelto las relaciones familiares.
Sobre la llegada del e-book y sus efectos en el sector editorial, el escritor asegura que depende de muchas cosas: «De una oferta que todavía no ha terminado de configurarse y depende de una piratería rampante». En este sentido, considera que uno de los problemas más graves es si la versión digital supondría vulnerar los derechos de autor. «En este caso no estamos hablando de lo peligroso que sea el libro digital sino lo peligroso que es el desprecio por la creación. España es el único país en que se copia masivamente y todo el mundo lo declara descaradamente. En otros países se copia pero de tapadillo y no lo reclama como derecho fundamental». Sobre el libro electrónico, dijo que ambos formatos son compatibles y pueden «coexistir».