L. SÁNCHEZ / I. A. ARCHIDONA / MÁLAGA
Culpable. Así se declaró Miguel Ángel G. A., el vecino de una pedanía de Archidona que fue arrestado el pasado domingo como presunto autor material del asesinato de los dos hermanos de Villanueva Trabuco, Juan y Francisco Cabello Podadera, conocidos como los hermanos ´Parrato´. La confesión la hizo ayer, cuando acudió a prestar declaración ante la jueza instructora del caso en la citada localidad, junto al segundo detenido por el suceso, José Cabello Podadera, hermano menor de las víctimas y la persona que encontró los cadáveres en una finca de olivar de Villanueva del Trabuco conocida como ´Rajaestacas´.
Durante algo más de dos horas, prestaron declaración ante la jueza los detenidos por el presunto asesinato de los hermanos, para ser trasladados posteriormente hasta el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre por agentes de la Guardia Civil. Tras escuchar las declaraciones de los detenidos -el hermano menor de las víctimas fue el primero en declarar-, la jueza decretó para los dos arrestados prisión provisional sin fianza por un delito de asesinato. A la espera de que se resuelvan las pesquisas, a los acusados también se les imputa un delito de robo o hurto del arma homicida, una escopeta de caza de cartuchos de postas que pertenece a un cazador de Archidona.
"Yo no lo planeé". Según fuentes de la investigación, mientras en todo momento el supuesto autor de los hechos se mostró arrepentido y colaboró con las fuerzas de seguridad, el hermano menor de las víctimas mantuvo una actitud "más titubeante, e incluso llegó a contradecirse en diversas ocasiones en sus declaraciones".
"De hecho, pretendió desmontar la teoría de que él hubiera planeado los asesinatos y explicó que toda la trama había sido organizada por Miguel Ángel para cobrar una deuda de unos ocho millones de las antiguas pesetas que le debían sus hermanos", aclararon las fuentes consultadas.
Durante las declaraciones de los detenidos estuvieron presentes en el juzgado de Primera Instancia de Archidona familiares de Miguel, quienes mostraron su preocupación por "la delicada situación a la que ahora se enfrentaba su hijo", un joven de 30 años que desde hace algunos años reside solo en una finca ubicada en la pedanía archidonesa La Saucedilla, lugar en el que también se encuentra el cortijo de los hermanos Cabello Podadera.
Los dos detenidos se enfrentan a una pena de cuarenta años ya que en la investigación se han detectado agravantes como la existencia de un precio como recompensa (unos 42.000 euros), así como la alevosía (las víctimas fueron disparadas a bocajarro, directamente en las cabezas) y la premeditación", explicó el abogado de Miguel Ángel. G. A, José Antonio Pérez Sarmiento. Por su parte, José Cabello Podadera fue representado por el letrado Antonio Ruz. "La pena máxima sería de unos 50 años, no obstante existen una serie de atenuantes, especialmente centrados en la absoluta colaboración que ha prestado mi representado, quien ha expuesto de forma detallada cómo se desarrollaron los hechos", confirmó Pérez Sarmiento.
Por dinero. Los hechos por los que se les acusa a los dos detenidos sucedieron el pasado domingo dos de marzo, mientras los hermanos Juan y Francisco se encontraban trabajando en un finca de olivar ubicada a unos tres kilómetros del casco urbano de Antequera conocida como ´Rajaestacas´. La hipótesis que se baraja es el móvil económico, ya que las primeras fuentes consultadas adelantaron que el hermano menor de las víctimas, quien figura como presunto inductor del crimen, pretendía cobrar una herencia familiar.
Fuentes de la investigación apuntaron la "premeditación del suceso", ya que desde agosto del pasado año el hermano menor de los Cabello Podadera ofreció "en varias ocasiones" la cantidad de 42.000 euros al vecino archidonés para que cometiera los crímenes. "De esta forma pretendía hacerse con una herencia valorada en más de medio millón de euros", explicaron las mismas fuentes, quienes detallaron la coartada que esgrimió el hermano en el momento de ser detenido, al explicar que estuvo "durante toda la tarde en casa de un vecino del pueblo", el mismo que luego acompañó a José a buscar a sus hermanos al campo.