RAQUEL RIVERA. MÁLAGA
La Policía Nacional ha intervenido en Málaga y Alicante dos academias desde las que supuestamente se ofertaban falsos títulos académicos, fundamentalmente de médicos, emitidos por universidades peruanas previo pago de 18.000 euros. La operación, denominada ´Estudiante´, se ha desarrollado en 18 localidades del país y se ha saldado con 27 arrestados y 12 imputados, tres de ellos en la provincia de Málaga. Precisamente en la capital se desmanteló uno de los centros que ofrecía esos certificados cuyo responsable está imputado por un delito de falsedad documental.
Entre los imputados figuran falsos cirujanos plásticos que trabajaban en clínicas privadas donde realizaban inyecciones de silicona o bótox y recetaban fármacos. Pero también ejercían falsos fisioterapeutas, médicos rehabilitadores, psicólogos, farmacéuticos e incluso ingenieros forestales y algún historiador.
La mayoría de los implicados desarrollaba su labor en centros privados, pero algunos prestaban servicios en residencias de la tercera edad, como es el caso de Cáceres, donde una imprudencia profesional casi cuesta la vida a dos ancianos por la receta de uno de los fármacos, según informó la Policía en un comunicado.
Los dueños de las academias habían creado paralelamente una especie de universidad virtual para intentar justificar las supuestas titulaciones. En la capital el centro es la Universidad de los Pueblos de Europa (UPE), aunque su sede social corresponde también a un centro de medicina alternativa, como la homeopatía.En la web la UPE se define como una institución independiente de educación superior reconocida por organizaciones internacionales que ofrece títulos de posgrado. En Alicante el responsable de la academia ejercía como cirujano, regentaba una clínica y su mujer era propietaria de una parafarmacia.
En esta operación se han practicado cinco registros, dos en Málaga, otros dos en Alicante y el último en Fuengirola. Según la investigación, muchos de los detenidos habían logrado homologar sus títulos ante el Ministerio del Interior y Ciencia, y después se comprobó que eran falsos.
Falsos cirujanos plásticos. La mayoría de los títulos expedidos correspondían a cirugía plástica, especialidad en la que existe mucho intrusismo y fraude profesional. Este verano fue desmantelada en Fuengirola una clínica donde una falsa cirujana estética ofrecía tratamiento de bótox a precio de ganga. Los especialistas achacan estas estafas a los escasos controles por parte de los colegios profesionales y las autoridades. Jesús Torres Corpas, presiente de la Sociedad Andaluza de Cirugía Plástica y Reparadora, explica que hay una "avalancha de estas personas" que ejercen sin el certificado oficial y lamenta la falta de vigilancia en este campo. "Para estar inscrito en nuestra sociedad el profesional debe tener el título oficial de cirugía plástica, estética y reparadora, no valen otros con diferentes denominaciones".
En la provincia pueden operar unos 40 profesionales titulados, el problema es que existen los denominados médicos estéticos que realizan intervenciones, a pesar de no contar con la especialidad. Según la sociedad andaluza de esta especialidad, en Málaga hay al menos tres médicos que intervienen a pacientes sin tener la especialidad.
La Delegación de Salud debe autorizar la instalación y funcionamiento de las clínicas privadas de cirugía estética y realiza controles para velar por el cumplimiento de la normativa. En la provincia existen alrededor de cincuenta permisos otorgados por la Administración autonómica, según los datos aportados por Salud.
Por otro lado, el Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía plantea personarse como acusación particular en todas las causas judiciales que se abran en la región. La entidad colegial señaló que si algunos de los falsos fisioterapeutas se encontrase colegiado, se iniciarán los trámites para su expulsión inmediata.
Los falsos cirujanos implicados en esta trama fabricaban en muchos casos cremas para la reducción de la grasa corporal y tratamientos contra las arrugas, inyectaban silicona o vitamina para el relleno de partes del cuerpo o desarrollaban técnicas de dermoabrasión. En cuanto a los fisioterapeutas, la mayoría trabajaba para equipos de balonmano y voleibol.
También se expidieron titulaciones de abogados, enfermeros, arquitectos, administradores de empresas y farmacéuticos.
Los dos propietarios de las academias mantenían contactos con personas de universidades de Perú, adonde viajaban con frecuencia. La investigación está abierta y se esperan más detenciones en Lima de los supuestos responsables de emitir y enviar dichos títulos.
Los propietarios de las academias, una vez que conseguían un comprador, iniciaban supuestamente el proceso de manipulación de los expedientes, para lo que contactaban con personas de Perú. Después, pedían a sus alumnos que ingresaran entre 6.000 y 12.000 euros en concepto de matrícula. Cuando les facilitaba la copia del documento con el título les exigía un último ingreso hasta alcanzar los 18.000 euros.
"No tengo nada que ver con esas estafas, mi clínica es legal"
El responsable de la academia intervenida en Málaga, J. L. M., niega cualquier vinculación con la supuesta red de falsificación de títulos médicos. Este ciudadano declaró a La Opinión que regenta un centro de medicina alternativa donde se practican técnicas como la acupuntura. Pero en las mismas instalaciones se ubica la Universidad de los Pueblos Europeos (UPE), donde se imparten cursos sobre homeopatía y otras especialidades de la medicina alternativa y algunas otras materias para la obtención de títulos de posgrado, que "en ningún caso son universitarios". "No tengo nada que ver con esa noticia de las estafas y títulos falsos. Aquí yo me dedico a la medicina alternativa, organizo cursos a distancia, pero no doy títulos", reitera.
Imputado por falsedad. El hombre insistió en su inocencia y negó que estuviese imputado, pero fuentes policiales confirmaron que fue detenido y ha quedado en libertad con cargos por falsificación documental. Se le imputa en el caso por presuntamente haber emitido titulaciones falsas procedentes de universidades peruanas.
Este ciudadano manifestó que lleva más de 40 años dedicado a la medicina alternativa, como responsable de ACENA en Málaga. "Este centro se abrió en 1982 y es muy reconocido", añade.
En la entrevista confiesa que desconoce por qué aparece implicado en este caso y anuncia que tomará medidas al respecto, porque esta información ha dañado la imagen pública de su clínica, que es "totalmente legal". Su abogado asegura que van a iniciar una investigación.
Para argumentar su defensa, el responsable de la academia expone que los cursos que oferta no valen para ejercer la medicina, pero no es su responsabilidad que los alumnos decidan utilizarlos de forma fraudulenta. Estas clases valen entre 400 y 1.800 euros, según explica, y duran dos años. Sobre su formación académica, dice que estudió dos años de Medicina y lleva más de 40 años como especialista en homeopatía y técnica de medicinas naturales y ha compartido experiencias con profesionales de América Latina.