JOSÉ ANTONIO SAU. MÁLAGA
La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a ocho años y medio de prisión a un hombre que abusó sexualmente de su sobrina cuando ésta tenía entre seis y 15 años de edad. No podrá acercarse ni comunicarse con ella durante un lustro.
Según consta en la sentencia, el hombre aprovechaba que su sobrina se quedaba algunos fines de semana en su domicilio -en el que también vivía la abuela de la menor- para "satisfacer sus deseos libidinosos", de forma que, en distintas y numerosas ocasiones, "desde que la mencionada contaba con seis o siete años y hasta los 15, abusó sexualmente de ella".
En ninguno de estos episodios hubo penetración y, según el tribunal, "el acusado nunca empleó violencia o intimidación sobre su sobrina", de forma que la niña no denunció los hechos hasta los 18 años, renunciando al mismo tiempo a percibir cualquier compensación económica.
La pena impuesta ha sido en este caso menor porque se ha tenido en cuenta una atenuante por dilación indebida, dado que las diligencias previas fueron incoadas en 2004 y el juicio no se celebró en la Sección III hasta mediados del pasado mes.
El mismo procesado reconoció que "desde 1994 tuvo tocamientos con su sobrina", versión idéntica a las relatadas durante la instrucción. Éste señaló en el juicio que la pequeña casi siempre estaba vestida y que esos abusos tuvieron "una periodicidad mensual hasta que la chica cumplió 12 años". Después, se produjeron trece episodios similares hasta que la menor tuvo los 15.
Declaraciones. El hombre llegó a reconocer que nunca forzó a la pequeña, pero que sí le propuso hacer algunas posturas del Kamasutra. "Al principio ella lo tomaba como un juego; luego ya no", llegó a indicar.
El procesado puso como excusa que "consumía cocaína casi a diario desde los 18 años" y eso le "excitaba mucho". Aseguró también estar arrepentido de lo sucedido y que tenía remordimientos.
La pequeña, por su parte, hoy mayor de edad, dijo al tribunal que sufre pesadillas desde entonces y que "no buscaba dinero, sólo que se hiciera justicia". Añadió que no había contado el suceso por miedo a su familia, y que se decidió a dar el paso una vez cumplidos los 18 años para que "no le ocurriera lo mismo a su hermana pequeña", según se recoge en el fallo judicial.
La madre de la chica aseguró que ésta comenzó a mostrar rechazo por su tío a los 14 años y que requirió tener un tratamiento psicológico. "Yo nunca he sospechado nada", indicó la progenitora en su declaración.