ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA
Después de investigar el origen de los predios malagueños y la historia local de las plazas de toros, el historiador malagueño Manuel Muñoz presenta este año su tercera obra, patrocinada por la Fundación Unicaja y el Colegio de Economistas: ´Los promotores de la economía malagueña del siglo XIX´, un serio intento de narrar el resurgir económico de Málaga, más allá de las historias contadas mil veces.
"Soy una persona bastante inconformista con la información que se da. Cada vez que se habla de promotores de la economía malagueña sólo se mientan a tres o cuatro familias y eso no es completamente cierto", relata.
Por eso, aunque en la portada aparece el joven Jorge Loring, Manuel Muñoz resalta que el ´triángulo Larios, Loring, Heredia´, "tuvo un protagonismo grande, aunque algunos han sido realmente sobrevalorados". Y sobran los ejemplos de promotores de la economía malagueña, por eso Manuel Muñoz ha incluido a unos 200, por estricto orden alfabético, para evitar protagonismos.
"Hay que reconocer que la llegada de extranjeros a Málaga, desde finales del XVIII hasta comienzos del XIX supuso un acicate a las actitudes dormidas de nuestros paisanos", resalta.
Y es que, a su juicio, en Málaga lo que existía entonces era una "sub-burguesía dentro de un contexto económico bastante reducido". La llegada de comerciantes extranjeros, coincidiendo con la apertura del comercio del Puerto de Málaga con América, activa la economía malagueña, "y se va formando una burguesía fundada en un sustrato económico de mucha calidad". Aunque don Manuel pone un pero: "No había un sentimiento de comunidad, como hoy pretendemos darle a nuestra sociedad para que todos participen de los beneficios" y pone como prueba los míseros jornales que recibían los obreros, "y no digamos los trabajadores del campo, cuya situación era lamentable".
Logroñeses. Junto a estos extranjeros, los malagueños comenzaron a participar en los negocios, mientras llegaban comerciantes españoles de otras zonas, sobre todo de la tierra de Cameros, en Logroño, la de los Larios y Heredia. "Al llegar y triunfar, por esas tierras de Logroño se corrió la voz de que fulanito había salido de allí con alpargatas y fíjate lo que había logrado porque llegaban a Málaga, una tierra de promisión que en muchos aspectos estaba sin explotar". El objetivo del libro: resaltar la sociedad malagueña del XIX, "porque la sociedad del siglo XX se formó a expensas de ella".