ignacio a. castillo. Málaga
La semana pasada concluyó el plazo para que las familias pudieran presentar sus alegaciones a la primera fase de la adjudicación provisional de plazas en el proceso de matriculación del próximo curso. El día 5 de mayo se expondrán las listas definitivas, pero ya se sabe que la historia se vuelve a repetir un año más. Los problemas son los de siempre y en los mismos sitios, además: hay muchas menos plazas que niños. En algunas zonas incluso las solicitudes duplican a los puestos escolares disponibles. Ante este panorama, los padres creen que la Junta sólo podrá recurrir a la construcción de aulas prefabricadas para poder ubicar a todos los alumnos que han pedido plaza.
Las aulas prefabricadas son impopulares, aunque son una medida provisional usada de siempre por parte de Educación, que insiste en que estos recintos reúnen todas las condiciones para dar clase. El problema mayor se encuentra en aquellos lugares donde puede que se construyan barracones donde ya existen. Es el caso de Rincón de la Victoria, donde existen 729 peticiones para el siguiente curso frente a las 434 ofertadas en el colegio Gregorio Marañón.
La presidenta de la Federación Democrática de Asociaciones de Padres de Málaga (Fedapa), Marisol Luque, explicó ayer que aún es pronto para conocer los datos concretos del proceso de escolarización, que las comisiones se están reuniendo en estos días para terminar de dar respuesta a las reclamaciones presentadas y que será a partir del 5 de mayo cuando la Delegación de Educación comience a dar pasos firmes para solventar los problemas que pueden darse en determinadas zonas.
No obstante, precisó que la construcción de aulas prefabricadas será una solución provisional, con seguridad, mientras que se terminan de construir otras infraestructuras educativas definitivas. Por ejemplo en Teatinos, donde son necesarios dos colegios, como mínimo, pero en septiembre sólo abrirá uno, cercano al actual Carmen de Burgos, en la zona sureste del barrio, insuficiente para atender todas las peticiones, y menos aún de las procedentes de la parte más alejada, como Torre Atalaya.
En Parque Litoral, en el entorno del Martín Carpena, también existen dificultades. El colegio Clara Campoamor ofrece 75 plazas y han sido más de cien las solicitudes presentadas. Los padres temen que sus hijos tengan que matricularse en otro centro a más de tres kilómetros de distancia.
Reconversión de espacios. Otra alternativa sería la reconversión de espacios ya existentes para albergar nuevas aulas que sirvieran para acoger a tantos estudiantes, como salas polivalentes, salones de actos o bibliotecas, señaló la presidenta de la Fedapa en Málaga, quien también explicó que existen problemas en el proceso de escolarización en la zona de Los Pacos, en Fuengirola, o en Las Lagunas, en Mijas.
Luque confía en que, aunque haya que construir aulas prefabricadas o habilitar espacios, no se tenga que ampliar la ratio (número de alumnos por aula). También descarta que se amplíen los conciertos educativos con centros privados, “entre otras cosas, porque hay zonas donde no existen colegios concertados?.