|
|
|
HEMEROTECA » |
|
JOSE TORRES. MÁLAGA Un empresario malagueño sufrió la pasada noche del martes un susto difícil de olvidar. Después una intensa jornada de trabajo, Antonio, propietario desde hace dos años de un asador de pollos en la calle Jane Bowles de la barriada malagueña de La Virreina, recogía y limpiaba los instrumentos de cocina que utiliza diariamente para servir una gran variedad de comidas caseras a su clientela.
Lo hacía en la cocina, situada en la trastienda del local, hasta que escuchó la señal que le avisa de la entrada de los clientes. Nada más lejos de la realidad. Apenas había llegado al mostrador cuando vio que un hombre con la cabeza cubierta por un pasamontañas y la capucha de una sudadera le apuntaba con una pistola y otros dos, también con la cara tapada, esgrimían sendos machetes. "No me dio tiempo a reaccionar. En apenas unos segundos pasé de estar limpiando el material a estar amenazado de muerte por unos desconocidos", aseguraba ayer el empresario con bastante tranquilidad.
El siguiente paso de los tres agresores fue pasar al otro lado del mostrador para acceder al botín de la caja registradora. Previamente, para asegurarse de que Antonio no ofreciera resistencia alguna, el individuo armado con la pistola le sugirió que se echara al suelo. "Mientras uno me apuntaba con el arma, los otros dos comenzaron a trastear la caja registradora", apuntaba el comerciante.
Sin embargo, el contenido de la caja no colmaba las aspiraciones de los vándalos, ya que a esa hora de la noche Antonio ya suele tener la caja prácticamente cerrada y apenas había unas monedas en su interior.
Registro. Fue entonces cuando las amenazas subieron de tono, ya que los atracadores no se creían que no hubiese más dinero en el establecimiento. Tanto es así que después de registrar buena parte del local le tocó el turno a los bolsillos de Antonio. Sin duda, el momento más tenso y desagradable para el empresario.
"Dio la maldita casualidad de que ese día había ido al banco para extraer el dinero con el que tenía que pagar al día siguiente dos obligaciones importantes", lamentaba el empresario. Y es que Antonio llevaba alrededor de 1.300 euros en metálico, 800 para el alquiler y 500 para la licencia de apertura del negocio. "El resto era la recaudación de la tarde, ya que yo siempre acostumbro a dejar el dinero en casa", apuntaba.
Una vez logrado su objetivo, los atracadores abandonaban el asador a toda prisa, no antes sin llevarse el móvil y el tabaco del empresario. Poco después, Antonio denunciaba los hechos y varios agentes de la brigada científica de la Policía Nacional se presentaba en el lugar de los hechos para obtener indicios que ayuden a identificar a los ladrones.
|
|
| LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES | ||
LO ÚLTIMO |
LO MÁS LEÍDO |
LO MÁS VOTADO |
Línea directa | La asociación de vecinos reclama la ampliación de la acera por el puente del arroyo Gálica, en la calle Almeríana
+ Urbanismo obliga a la peña El Verdón de Miraflores a demoler el patio | Tú decides qué es noticia
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN DE MÁLAGA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||