javier garcía recio. Málaga
El PSOE en el Ayuntamiento de Málaga descalificó ayer con rotundidad el servicio de salvamento y socorrismo que viene prestando el Ayuntamiento por considerarlo "inseguro y falto de garantías" y con "puntos negros e irregularidades en la contratación de las empresas que han venido prestando el servicio en los últimos veranos", según manifestó la concejala socialista Begoña Medina, que va a proponer que el servicio vuelva a manos de Cruz Roja.
Medina aseguró que hasta 2005 el Ayuntamiento venía concertando con Cruz Roja "a plena satisfacción", pero desde ese año "por decisión de la concejala de Playas, Teresa Porras, el servicio se privatizó". Desde entonces, explicó Medina, el servicio se viene prestando con "problemas y con acontecimientos que han influido negativamente en su prestación".
Puntos negros. Así pasó en 2006, cuando la empresa contratada fue denunciada por sus propios trabajadores; en 2007 se convocó un concurso para dos años que no se pudo adjudicar por falta de empresas; en 2008 el Ayuntamiento tuvo que realizar hasta cuatro contratos distintos con una empresa para poder cubrir el servicio. Este año el concurso ha quedado desierto al presentarse una sola empresa que incumplía el pliego de condiciones. Ello ha obligado a convocar un nuevo concurso, esta vez negociado, para elegir entre tres empresas.
El PSOE apunta también "puntos negros y posibles irregularidades" en las contrataciones toda vez que "cuando ha habido contratos negociados siempre han ido a la empresa Medios Acuáticos, la misma que contratan otros ayuntamientos del PP". Esta empresa además pertenece a una Asociación Nacional de Empresarios de Vigilancia y Salvamento Acuático, que tiene su sede en la ciudad argentina de Rosario. Esta asociación adiestra a socorristas sudamericanos para traerlos a España.
La razón fundamental, según el PSOE, de estos problemas es que "el PP escamotea el dinero necesario para prestar este servicio, es decir que el precio que estipula es menor que el coste real del servicio, de ahí que ninguna empresa se presente".
La edil socialista tiró de datos para justificar su denuncia y señaló que el problema principal es "el escaso número de socorristas que el Ayuntamiento exige para las playas, lo que redunda en la inseguridad de los ciudadanos". Así, señaló que mientras en otras ciudades costeras la media es de un socorrista por cada 150 metros de playa, "aquí un socorrista cubre 500 metros".
Para este año, recordó Medina, el pliego de condiciones exige 27 socorristas para 15 playas con algo mas de 13 kilómetros. En San Sebastián hay 25 socorristas para tres playas con 2,7 kilómetros; en Gijón, 52 socorristas para 9 playas; en La Línea 25 socorristas para 10,3 kilómetros de playa; en Plencia 4 socorristas para 355 metros de playa; en Bakio 6 socorristas para una playa de 982 metros. "Aquí –apuntó la edil socialista– mientras se escamotea el dinero para la seguridad de los bañistas, la edil de Playas se ha gastado más de 50.000 euros en cada uno de los logotipos que anuncian las playas de La Malagueta y La Misericordia".