josé antonio sau. Málaga
En sólo catorce meses mató a dos personas que compartían con él habitación en una residencia psiquiátrica de la capital. El Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a cinco años de prisión sustituibles por quince de internamiento en un centro a un hombre aquejado de importantes enfermedades mentales que asfixió a otro paciente del mismo hospital.
Según consta en la sentencia, emitida por el Tribunal del Jurado el pasado 27 de mayo, y alcanzada con la conformidad de todas las partes, el acusado, sobre las 23.00 horas del 28 de agosto de 2007, se encontraba en una habitación, que compartía con otras siete personas, de un hospital psiquiátrico de Málaga. Sus compañeros, al igual que él, tienen "alteraciones mentales profundas".
Así, "tras conseguir quitarse la sujeción mecánica que tenía en la mano izquierda, se dirigió a la cama de su compañero, A. S. J., pasándole el cable de unos auriculares por el cuello, para seguidamente taparle la cara con una almohada, provocándole la muerte por asfixia mecánica", puede leerse en el fallo.
Síntomas. El encausado posee un retraso mental leve, epilepsia y numerosos trastornos de conducta con tendencia a la fabulación, escasa capacidad reflexiva, compulsividad y marcada intolerancia a las frustraciones, "circunstancias que afectan de manera importante a sus facultades intelectivas y volitivas", refleja el apartado de hechos probados de la sentencia.
El acusado está privado de libertad desde agosto de 2007. También deberá abonar las costas del proceso. La policía no pudo localizar a parientes cercanos de la víctima.
Primer fallo. Sin embargo, ésta no es la primera condena por homicidio de este enfermo mental. La primera fue emitida por el Tribunal del Jurado el 18 de diciembre de 2008, y el encausado fue condenado a seis años de prisión, pena sustituible por su internamiento durante quince años.
El día 19 de junio de 2006, el acusado se encontraba en la habitación que ocupaba en el mismo hospital junto a otros pacientes, entre los cuales se hallaba el fallecido A. M. R. "Se introdujo en la cama del referido con la intención de mantener relaciones sexuales, aunque la víctima se oponía a las mismas. En ese momento, le abrazó, poniéndose encima de él, dando lugar, debido a su peso y a su corpulencia, a la muerte por asfixia de A. M. R.", se considera probado en la sentencia por parte de los jueces populares.
La autopsia determinó que el fallecimiento se produjo por compresión torácica abdominal. El fenecido tenía 53 años de edad y había sido incapacitado por una sentencia del juzgado de Primera Instancia número 11 de Málaga.
En ambas sentencias, se recoge la eximente incompleta de enajenación mental y, en los dos casos, el fallo adoptado por los jueces populares se ha acordado con la conformidad de todas las partes: Fiscalía y defensas.
El centro en el que acaecieron ambos sucesos es un hospital de carácter privado que no está concertado con el sistema sanitario público de Andalucía.