Hay quien está diciendo ahora que todo ha sido un malentendido. Que la polémica sobre la permanencia de los chiringuitos en las playas es totalmente artificial. Y que lo de los espeteros se lo ha inventado Teresa Porras. ¡Da igual! A ver si nos enteramos de una vez de que, aunque así fuera, el mero debate sobre esto a pocos días de que comience el verano nos está haciendo mucho daño. Que una televisión nacional abra su informativo poniendo en duda que los turistas puedan seguir comiéndose un espeto en nuestras playas es ya un problema enorme. Porque los chiringuitos, los espetos, las playas son nuestras señas de identidad y nuestros principales atractivos turísticos. Que es de lo que comemos todos, directa o indirectamente. ¡A ver si se enteran de una vez las cabezas cuadradas que ocupan los despachos de la Secretaría General del Mar, del Ministerio de Medio Ambiente, de las concejalías o del sursum corda! Y es que en este país pasan cosas de chiste. Pero de los malos. ¿O alguien puede explicarme, si no, que haya quien intente justificar el mantenimiento de la central nuclear de Garoña porque estamos en crisis y da empleo –a unos cuantos centenares de personas– y al mismo tiempo se plantee hacernos la puñeta con los de los chiringuitos, que dan trabajo a muchos miles más? Y no me vale tampoco el argumento de que la Ley de Costas está para cumplirla. Por supuesto que sí. Pero la dichosa ley tiene veinte años y aquí nadie ha hecho por cumplirla hasta ahora. Ni del PP ni del PSOE. Debe de ser porque las administraciones han estado cobrando el canon sin ningún problema. Y, por otro lado, si quieren cumplir con la legalidad, que empiecen por derribar las moles de cemento que llenan el litoral español desde Cataluña al País Vasco tras recorrer todo el arco mediterráneo. ¿Se acuerdan ustedes, por ejemplo, del hotel del Algarrobico? Pues ahí sigue. Creo que con eso está todo dicho.
Más dinero
? Las patronales hoteleras han reclamado al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, que el Plan Renove del sector se prolongue en el tiempo "mientras haya crisis". No en vano, el secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), Ramón Estalella, ya ha advertido de que los 600 millones de euros inyectados por el Gobierno al Plan Renove delturismo se acabarán en menos de un mes debido a la aceptación que ha tenido el programa. Estalella reclamó, por otro lado, un aumento de la dotación presupuestaria para el sector, que aporta el 11% del PIB y sólo ha recibido un 2,7% del total de fondos con los que cuenta el Instituto de Crédito Oficial (mil de los treinta y siete mil millones que repartirá). Los hoteleros advierten, además, de que al ICO no le va a dar tiempo este año a distribuir unos 17.000 millones de euros, por lo que piden que haya una redistribución inmediata. fmpastor@epi.es