JOSÉ ANTONIO SAU. MÁLAGA
La Fiscalía de Violencia sobre la Mujer ha detectado, como pone de manifiesto en la memoria relativa al año 2008, que "podría existir una absoluta impunidad en bolsas ocultas de maltrato a los mayores".
La fiscal delegada de Violencia sobre la Mujer, Flor de Torres, explica que "el maltrato a mayores no ha sido objeto de mucho estudio, pero en el mismo hay un componente de género altísimo, porque la mayoría de las víctimas son mujeres ancianas. Es el grado de victimización más exacerbado".
De Torres habla del trinomio "mayor-maltratado-vulnerable", personas que "nunca denuncian el hecho, provocando que el oscurantismo de esta conduzca permanezca, manteniéndose la dependencia física y emocional del maltratador ante su agresor".
En ocasiones, pueden ser varios los agresores que se emplean con agresividad sobre la víctima. Estos delitos "especialmente reprochables" debido a "la absoluta y máxima vulnerabilidad de la víctima".
Los esfuerzos por hacer que esta violencia sea más visible "no alcanzan todos sus fines".
En muchos casos la Fiscalía ha actuado en nombre de la persona en especial situación de riesgo investigando el hecho. Poco después, el ministerio público ha procedido a pedir las correspondientes ayudas sociales, pero, en virtud de un artículo de la Ley de atención a las personas en situación de dependencia que prevé que estas peticiones sólo pueden ser cursadas por las víctimas, "tal solicitud es prácticamente ineficaz".
De Torres recuerda que estas personas presentan un gran estado de dependencia y suelen tener "una normalmente disminuida o nula percepción de su situación". Por ello, la fiscal pide una modificación del artículo 28 de la ley que atribuye a las víctimas la exclusividad de la denuncia, de forma que la acusación pública pueda actuar de oficio.
El año pasado, la Fiscalía abrió 45 investigaciones por estos hechos, seis más que el ejercicio anterior, aunque fue en 2005 cuando se alcanzó la mayor cifra, 60 diligencias, de los últimos seis años.
En estos casos es fundamental que el cordón institucional pueda atender con rapidez y eficacia tanto a la víctima como al agresor, dado que "en múltiples ocasiones se trata de un hijo o una hija con problemas mentales". El hecho de que hayan crecido las cifras no se interpreta como una visión optimista, sino como la constatación de que estos malos tratos efectuados en el seno del hogar no han aflorado del todo a la superficie. La visualización es uno de los objetivos principales de la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer, amén de la creación de una mesa técnica de coordinación de mayores que agrupe a diversas instituciones.