rocío p. llamas. Málaga
El año pasado el verano fue calificado por muchos malagueños como "insoportable". En varios ocasiones durante el periodo estival llegamos a los 40 grados e incluso los superamos y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó la alerta amarilla por las altas temperaturas. ¿Qué pasará este verano? ¿Debemos prepararnos para lo peor? Parece que no, porque este año Málaga volverá a la calurosa normalidad con días más sofocantes que otros pero con temperaturas medias que sólo en agosto rebasarán la media de los 30 grados.
Así lo confirman desde Aemet el director de Andalucía Occidental y Melilla, Francisco Rodríguez Hurtado, quien añade que a pesar de todo, "las previsiones a diez días vista se basan en estadísticas en función de la tendencia de las temperaturas".
Hay que recordar que la presencia del cambio climático mantiene su repercusión también en la provincia, lo que provoca que desde hace unos ocho años la tendencia sea que las temperaturas vayan en aumento cada temporada. "Sin embargo este verano va a ser algo más cálido de lo normal aunque mucho más estable", destaca.
Previsiones. De esta manera, Aemet prevé que el mes de junio en Málaga se alcance de media en temperaturas máximas los 27,2 grados; en julio, máximas de 29,7 grados; y en agosto se llegue a los 30,1. "Son temperaturas normales para el lugar y las fechas en la que nos encontramos y como mucho podrían aumentar 1,9 grados más de los previsto", continua el director de Andalucía Occidental y Melilla de Aemet.
Esto, claro está, sin contar los posibles picos de calor que pueden producirse a lo largo de estos meses, "aunque no van a ser extremos" consuela Rodríguez Hurtado. Los más temidos son los fatídicos días de terral, el viento del norte seco, cuya permanencia media de unos tres días provoca días asfixiantes. "Es cierto que el pasado año fue considerado muy cálido pues se superaron con creces las temperaturas medias a las que Málaga está acostumbrada. Se llegó a superar en cuatro grados la media", explica.
La situación geográfica que presenta la provincia permite que los termómetros no marcan números desorbitados como en las provincias de interior pues la brisa que llega desde el mar Mediterráneo permanece en la capital y los municipios costeros refrescando el ambiente.
En zonas del interior como Antequera o Ronda el calor sí es más propio del clima andaluz, mucho más seco y más caluroso.
De vuelta una vez más al calentamiento global de la tierra, Rodríguez Hurtado afirma que este fenómeno provocará que la tendencia de las temperaturas vaya creciendo "aunque de manera gradual". Así, la tendencia general se traduce en un incremento progresivo del clima en 0,4 grados de media cada temporada.
En relación a las lluvias, ni qué decir tiene que se esperan pocas precipitaciones en estos meses, sin embargo desde Aemet no descartan esta posibilidad.
"Los valores medios que pueden darse en el periodo estival pueden ser de 13 litros por metro cuadrado durante todo el mes de junio, 2 litros por metro cuadrado en julio y 5 litros por metro cuadrado en agosto", detalla Rodríguez Hurtado.