ignacio a. castillo. Málaga
¡Del 23 al 30 de junio vuelve la peseta! Este reclamo era más bien un deseo de los comerciantes andaluces por incentivar las ventas durante la semana anterior al inicio de las rebajas de verano. Pero poco o más bien nada. Al menos el primer día, de escasa incidencia. Ni Galdós dejó ver sus verdes bigotes ni Juan Ramón Jiménez su barba colorada. ¿Dónde están las rubias, esas viejas pesetas que pasaron a la historia con la llegada del euro? Seguirán en la hucha, como recuerdo, conformando una nostálgica colección. Ayer no se mostraron en los pocos negocios del Centro que se han sumado a esta iniciativa de la CECA.
La Confederación Empresarial de Comercio de Andalucía, en colaboración con la Caixa y la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, han puesto en marcha esta campaña regional de aceptación de billetes de pesetas en los comercios andaluces. La adhesión de los comercios es voluntaria y sólo se admitirán billetes de pesetas de emisiones posteriores a 1940. Se estima un gasto de unos 300 millones de pesetas en comercios de Andalucía con esta acción. Según Fecoma, la Federación del Comercio de Málaga, unos 300 negocios de la provincia podrían sumarse a la campaña y mover en torno a 60 millones de pesetas.
Pero la realidad es distinta a cómo se presumía. En el Centro, casi ningún comerciante ha participado en la actividad y casi ninguno ha escuchado hablar de ella. Es el caso de Rafael Pérez-Cea, de la guantería de la calle Granada. "Algo sé, pero muy poco", reconocía ayer. En la misma situación se encontraba Rafael Fernández, de Fernández y Frías, en la calle Molina Lario. "Para incentivar el comercio, al menos en el Centro, tienen que crear más aparcamientos. La gente no baja, le tiene pánico. Los parking son caros y la mayoría de las veces están saturados. No paran de cerrar tiendas", se quejó.
Un comercio que sí se agregó fue Radhas, joyería de la calle Granada aunque en toda la mañana, las únicas pesetas que vieron fueron las que ilustraban el cartel del escaparate, anunciando que aceptaban estos antiguos billetes como forma de pago. "Esas grandes cantidades de pesetas que se presumen que están escondidas siguen ocultas y no creo que vengan a gastarlas aquí comprando collares o gemas", reconocía Nuria Pons, dependienta. Aunque por probar, que no quede.