ignacio a. castillo. Málaga
Durante la temporada, las ventas han sido flojas, reflejo tangible de la situación de crisis económica que viven muchas familias. Ayer se colgó el cartel de ´Rebajas´ en los escaparates y las tiendas se llenaron. Incluso se registraron colas durante los minutos previos a la apertura. En este tiempo de ofertas y descuentos, que alcanzan en algunos casos el 70%, se ve y se adquiere todo aquello que antes resultaba inaccesible. Los días anteriores se busca y se compara. Desde ayer, ya se puede comprar y la pugna consiste en hacerlo en primer lugar, para no perder las mejores gangas ni ese vestido o esos zapatos a los que se echó el ojo con anterioridad. Aguardar en estos casos, a veces, es un riesgo. Pero da vidilla.
En Zara, Pull and Bear, Massimo Dutti o Bershka la actividad era frenética. Y esto es sólo un ejemplo. La mayoría de los establecimientos del Centro se convirtió en un ir y venir de clientes que aguardaban ante la caja con bolsas repletas. "A las nueve y media de la mañana ya había cola y es algo que, desde luego, no nos esperábamos", decían en Zara.
A pesar de este éxito inicial, en la Federación del Comercio de Málaga (Fecoma) prefieren ser cautos. De hecho, las previsiones no son buenas y apuntan a que las ventas bajarán un 30% con respecto a las últimas rebajas de verano de 2008. Cada malagueño se gastará entre 90 y 95 euros hasta el próximo 31 de agosto, cuando concluya la campaña. Es un poco más de la media andaluza, ya que según la CECA (Confederación Empresarial del Comercio de Andalucía), el gasto medio será de 80 euros por persona. Pero hay que tener en cuenta de que el año pasado, este gasto fue de 120 euros. Claro que también hay excepciones. "Este año cuento con un presupuesto de cien euros", señaló Paula Valera, que buscaba entre los percheros de Zara.
Los comerciantes tienen una explicación al panorama de animación vivido ayer: lo que no se ha comprado antes se quiere comprar el primer día de las rebajas antes de que se lo lleve otro.
Facturación. Fecoma lanza otra previsión: la facturación alcanzará los 61 millones de euros, bastante menos que hace un año, cuando se superaron los 88 millones. Aún así, Málaga seguirá tirando del carro del comercio de la comunidad autónoma, ya que venderá el 20% de todo lo que se despache en Andalucía. Los productos estrella, una vez más, serán el textil y el calzado, sin olvidar los complementos y los electrodomésticos.
A pesar de todo, los comerciantes confían en que las rebajas sirvan para recuperarse de la temporada que, salvo contadas excepciones, no ha sido buena. En Málaga, por su clima, se vende más en verano que en invierno, sobre todo después de que los últimos hayan sido especialmente cálidos y poder vender un abrigo fuera algo así como un milagro. "A nosotros no nos ha ido mal, aunque esperamos que las rebajas vayan muy bien y se animen las ventas. Hay gente que tiene asumidos una serie de gastos y saben que ahora es el momento de poder hacerse con artículos a mejor precio", explicó Yolanda Peralta, de la Boutique Charo, en la calle Granada. "Hay muchas personas que se han aguantado y no han comprado esperando a este momento", reconoce Toñi Carmona, de la zapatería Pilar Burgos, en la calle Liborio García.
La Junta de Andalucía ha anunciado que durante los dos meses que dure este periodo de descuentos llevará a cabo hasta 90 inspecciones para velar por que se desarrolle con normalidad, para tranquilidad de los clientes.