lucas martín. Málaga
Cristóbal Guerrero se ha convertido en uno de los grandes enemigos del fuego. Desde hace un año, dirige el Consorcio Provincial de Bomberos, que coordina el servicio en 96 de los 101 municipios de Málaga. Sus expectativas para este verano son optimistas, aunque reconoce que nunca se puede descartar la irrupción de calamidades y sorpresas. Las serranías de las comarcas de la Axarquía y Ronda son, en su opinión, los puntos más candentes, si bien también subraya algunas poblaciones de la Costa del Sol, donde las dificultades tienen que ver más con los descuidos y las negligencias que con la propia vegetación.
–¿Cómo se presenta el verano en materia de incendios forestales? ¿Habrá que confiar en la suerte?
–Hasta ahora las cosas están saliendo bastante bien. En junio no ha habido incidentes de importancia y esperemos que siga así. Todos los municipios cuentan con planes de emergencia y tenemos los efectivos, en coordinación con el Infoca, preparados. Lo que pasa es que no siempre se puede controlar todo, especialmente la actitud de algunos conductores y de pirómanos, con los que no hay que tener ninguna tolerancia.
–¿Las zonas cercanas a las carreteras son las más vulnerables?
–Las más susceptibles de sufrir un incendio y más complejas desde el punto de vista de la prevención son las sierras de la Axarquía y Ronda y el Valle del Genal. Luego están Mijas y otros puntos de la Costa del Sol, donde, por desgracia, casi siempre hay incendios. Parece que la gente no es consciente del peligro que supone arrojar una colilla, de los daños que provoca y sus consecuencias en términos de penas y sanciones.
–¿Existen muchos casos de irresponsabilidad ciudadana?
–No, son pocos, pero hacen mucho daño. En general, los ciudadanos tienen una alta valoración de la figura del bombero. En ese aspecto, hemos trabajado mucho. La prevención es esencial. Hacemos simulacros e informamos en colegios, que son el punto clave para estimular la conciencia y la preparación de toda la sociedad.
–¿Qué me dice de la coordinación con el Infoca? ¿Hay rivalidad o trabajan codo con codo?
–La cooperación es determinante, pero no sólo con el Infoca, sino con todos los servicios de seguridad. Hay que entender que la coordinación no se restringe al verano, porque los fuegos se apagan todos los días del año. Organizamos prácticas y jornadas para reforzarla y cuando trabajamos juntos nunca le pasemos factura por nuestros servicios. Creemos que se trata de servicio público y en eso es básico que acudamos con agilidad y mentalidad de equipo.
–¿Cuántos incidentes se registran al año?
–En lo que compete al consorcio, que trabaja en 96 municipios de la provincia, contabilizamos un total de 2.696 casos en 2008. Eso hace una media de 7,3 salidas al día. Nuestro objetivo radica en dar el mismo servicio a todos los ciudadanos, con independencia de que vivan en Sedella o en Nerja, trabajamos para llegar a cada punto con la misma rapidez.
–¿Reciben muchas falsas alarmas?
–No demasiadas. Me niego a creer que la población tenga mala voluntad y avise por aburrimiento. Cuando se producen este tipo de alertas es porque los vecinos realmente piensan que se está produciendo un incidente en sus cercanías. La picaresca siempre existe, pero también es cierto que la colaboración ciudadana cada vez es mayor
–¿Cuáles son las principales causas de incendio en la provincia?
–Hay de todo, pero se debe tener en cuenta que los bomberos no sólo trabajan para apagar fuegos. Dentro de nuestros servicios, son muy frecuentes los incidentes originados en instalaciones eléctricas, pero también los accidentes de tráfico o la retirada de elementos peligrosos. Nuestra función tiene muchas competencias, incluidas las de colaborar en catástrofes como las inundaciones, lo que hacemos es prestar servicio al ciudadano. Lo bueno es que los pueblos han avanzado mucho en su grado de preparación y conciencia. Hace apenas unos años, la mitad carecía, incluso, de hidrantes para conectar las mangueras.
–¿Qué es lo primero que hay que hacer cuando se decreta un incendio en casa?
–En primer lugar, se debe mantener la calma y avisar a todos los habitantes del inmueble. Luego, alertar al 112, que es el servicio que nos pone a todos en funcionamiento. Si no se tiene tiempo, se debe intentar salir del domicilio cerrando todas las puertas para evitar la propagación del fuego. Un error muy común es buscar la salida fácil, como las ventanas. Ése es el último recurso, porque el humo y el fuego tienden a subir.En la medida de lo posible, se ha de buscar la salida natural del edificio.
–¿Qué virtudes deben reunir los bomberos? ¿Es sólo cuestión de músculo?
–La preparación física es muy importante, pero también lo es la psicológica, se debe estar en buen estado en ambos aspectos y para ello se preparan concienzudamente. Nuestros bomberos, jóvenes en su mayoría, superan dos meses de exámenes con todo tipo de pruebas y su formación es continua, bien sea a través de nuestra escuela o de talleres de organismos como protección civil. Lo único que se echa en falta, a nivel legislativo, es que la ley que regula los servicios de emergencia apueste por la especialización profesional.
–¿Con qué efectivos cuenta actualmente el consorcio?
–La creación del consorcio ha supuesto una renovación en la gestión de las emergencias de los municipios. Antes, el trabajo se agrupaba por parques comarcales, ligados a los ayuntamientos y ahora se lleva a cabo por zonas y se dispone de retenes distribuidos en diferentes puntos de la provincia para lograr que no haya demoras. Tenemos un presupuesto anual de 16,5 millones de euros, que es bastante si se compara con la dotación económica con la que se contaba anteriormente.
–¿El número de bomberos es suficiente o se requiere mayor esfuerzo en la contratación?
–Actualmente sí lo es, lo que no quiere decir que en el futuro haya que ampliar plantilla. Disponemos de 267 bomberos, que son nuestro mejor capital humano. El ritmo de contrataciones ha sido espectacular. Este año, sin ir más lejos, en apenas dos meses se han incorporado un total de 58 agentes a los diferentes parques de la provincia.
–¿El objetivo del consorcio es integrar a la totalidad de los municipios o no quieren saber nada de poblaciones como Estepona o Benalmádena?
–La Diputación planteó la idea del consorcio porque es la vía mejor coordinada y más barata para el ciudadano. Cuando se propuso, nos sorprendió la rapidez con la que los municipios tomaron la determinación de adherirse. Nuestra vocación es la de integrar y para eso seguimos negociando. Existen poblaciones como Estepona o Mijas que ya han mostrado interés y han abordado el asunto en pleno. No le voy a decir que se trata de un proceso sin dificultades, porque se debe consensuar el cambio de condiciones de los bomberos y extraer un compromiso en términos de pago. A veces parece que los municipios entienden que al integrarse en el consorcio no tienen tanta obligación de abonar la parte que les corresponde. Por eso el Patronato de Recaudación está al tanto y tomar cartas en el asunto.
–¿Qué supondría su inclusión en el consorcio de cara a la mejora del servicio?
–Principalmente, más coordinación y de manera más económica. Existen parques que están vacíos y más alejados. En Estepona, por ejemplo, hay uno que no se utiliza. Si no se quieren integrar en el consorcio, sería positivo que, al menos, nos dejaran operar allí porque eso redundaría en un beneficio ciudadano.
–¿Cuáles son los últimos planes de la organización? ¿Se requiere modernización en la gestión de los efectivos?
–La verdad es que tenemos un plan de mejora con el que estamos bastante ilusionados. Se trata de incorporar actividades pioneras como la aprobación de un documento que exige a los establecimientos y edificios públicos contar con el informe preceptivo de bomberos. Será un paso adelante muy importante, porque cuando se produce un incidente por dificultades de acceso o evacuación en un municipio o en un edificio la responsabilidad siempre recae en las administraciones. Además, estamos poniendo en marcha un servicio de comunicación vía internet que permite conocer las características y medios de cada operativo en tiempo real. Esto es muy importante porque facilitará que los ayuntamientos adviertan cada salida y conozcan su trascendencia.