MIGUEL FERRARY. MÁLAGA
La nueva terminal del Aeropuerto no sólo tiene un espectacular diseño, donde priman los espacios abiertos y amplios, con cristales que ofrecen mayos luminosidad y vistas al exterior. También disfruta de algunos elementos que aúnan la tecnología más avanzada para alcanzar un ahorro energético y una mayor eficiencia en el servicio.
Uno de los aspectos más revolucionarios en la operativa de la terminal es el llamado SATE (Sistema Automático de Tratamiento de Equipajes), que permite la facturación y distribución del equipaje de forma automatizada y segura. El SATE funciona a partir de la lectura del código de barras que llevan las etiquetas que se incorporan a las maletas y que detallan el destino del equipaje. De esa forma, se va distribuyendo por la cinta transportadora hacia el avión correspondiente. Esto elimina muchos errores y despistes, además de acelerar los trámites de forma importante.
El SATE vendrá a sustituir el actual método de facturación, que asigna una cinta a un vuelo. Eso implica que la organización del trabajo sea más rígida y se aprovechen menos los recursos.
Otra de las mejoras que se producirán gracias a la nueva terminal es un sistema de climatización más moderno y eficientes. La dirección del ´Plan Málaga´ señaló que duplican la eficiencia de los actuales aparatos y aumentan el ahorro energético, de tal forma que en cinco años se recuperará la inversión realizada.
Para sostener este dispositivo y la nueva terminal, el Aeropuerto dispone de tres centrales eléctricas. Dos son de nueva construcción y la tercera es la actual, pero modernizada para mejorar su rendimiento. La potencia instalada se elevará a 38 megawatios por hora, suficiente para atender el previsto aumento de la demanda eléctrica, que pasará de los actuales 8´5 megawatios a la hora en los picos a los 20 megawatios a la hora con las nuevas instalaciones en servicio.
La nueva terminal contará con otros servicios menos ´tecnológicos´, pero que supondrán un avance respecto a las infraestructuras actuales. Uno de ellos es una sala VIP en el primero piso del nuevo edificio, pero más importante es el intercambiador de transportes. Estará soterrado y dispondrá de 50 plazas de autobús y tendrá zonas para taxis, coches contratados y rent a car. Además, la estación del Cercanías soterrada estará conectada por una pasarela a la terminal.
La conexión entre las instalaciones aeroportuarias y los aparcamientos se realizará por una pasarela que irá paralela a las terminales. Por cierto que éstas actuarán como una unidad, sin diferenciar usos y con el paso franqueado entre una y otra.