paloma gálvez. Málaga
Hace apenas unos días, feligreses de la Catedral de Toledo renunciaron a la tradición casi milenaria de besar las medallas de la Virgen del Sagrario con motivo de su festividad. ¿La causa? Prevenir la trasmisión de enfermedades como la gripe A. Una reacción que no ha dejado indiferente a los obispos españoles y que ha provocado declaraciones y medidas en cadena.
De hecho, el deán de la Catedral de Málaga, Francisco García Mota, anunció ayer la celebración de una reunión en los próximos días, en la que propondrá retirar el agua bendita de las pilas y recuperar la reverencia como forma de saludo para darse la paz. Dos opciones que, una vez aprobadas por el cabildo catedralicio, se eliminarán cuando el peligro de contagio desaparezca y que siguen de cerca las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y la OMS. Según anunció el representante religioso, esta actuación también se extenderá al resto al resto de iglesias de la capital malagueña.
La propuesta de Mota, realizada a título personal, no se aleja demasiado de la postura tomada por la Conferencia Episcopal que, actualmente, prepara un decálogo de medidas relativo al cuidado e higiene de las reliquias y que verá la luz el próximo mes de septiembre. Medidas que se pondrán en funcionamiento bajo el amparo de la titular de Sanidad, Trinidad Jiménez, quien recordó la situación de "alerta ante la activación del nivel de pandemia" y presentó una campaña para evitar que los fieles se mojen las manos en agua bendita, besen reliquias como el manto de una Virgen o de un santo o dar la mano.
Enfrentamientos. La expresión "eso pasa hasta en las mejores familias" no se ajustaría mejor a la actitud tomada por las diferentes diócesis andaluzas con respecto al protocolo contra la gripe A. Mientras que en la provincia malagueña, el deán de la Catedral apura los días para proteger a sus fieles del virus que ya ha provocado la muerte de más de una decena de españoles, los representanes de Córdoba, Jaén y Sevilla adoptan la postura contraria.
Las diócesis de estas tres provincias manifestaron que "por el momento" no aplicarán en sus parroquias los consejos anunciados por el ministerio. "No obstante, cuando dichas autoridades lo consideren oportuno y la situación lo requiera, se tomarán las medidas necesarias, pero de momento no se ha planteado ninguna de ellas", explicó el portavoz de la diócesis de Córdoba.
Ante la disparidad de opiniones, la consejera de Salud de Junta de Andalucía, María Jesús Montero, aseguró ayer que "cada ciudadano debe ser consciente de los actos y conductas de riesgo que propaguen la gripe A y, en su caso, tomar una decisión autónoma". A lo que añadió que las declaraciones realizadas por Jiménez son únicamente "recomendaciones y consejos" .
No obstante, los propios protocolos impulsados en comunidades españolas como la de Madrid insisten en que la trasmisión del virus también puede producirse al tocar algún objeto contaminado como pomos, barandillas e incluso teléfonos, para luego llevarse las manos a la boca, a la nariz o a los ojos.