ALFONSO VÁZQUEZ. MÁLAGA
Cuando en el verano de 2007 La Opinión se acercó con la asociación de vecinos al campo de fútbol de Campanillas, inaugurado hace unos 30 años, el terreno de juego era lo más parecido a un patatal, de ahí que algunos equipos de fútbol rivales buscaran otros campos más practicables donde jugar.
Además de los desniveles del suelo de tierra, los futbolistas podían toparse con cardos y matas, las mismas que habían tomado las descascarilladas gradas, sin olvidar la presencia de garrapatas y ratones, como denunciaba la madre de un jugador, circunstancias que estaban provocando la desbandada del público más fiel.
El panorama comenzó a cambiar el mes pasado, cuando empezaron las obras para la remodelación del campo de fútbol, con una inversión de 2.093.000 euros, financiada por el Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL). Las obras fueron adjudicadas a una Unión Temporal de Empresas formada por Proyectos técnicos y Obras civiles S.A, Pavimentos industriales especiales S.L y Tysec S.L. El concejal de Campanillas, José Hazañas, explicó a este diario que las obras marchan "a muy buen ritmo, de acuerdo con los planes previstos" y espera que el nuevo campo, con césped artificial, pueda estar listo para diciembre. "Era un campo típico sin albero y se va a quedar digno". José Hazañas señaló que las obras han sido consensuadas con la directiva del Campanillas, el club deportivo y el terreno será ampliado, ya que antes no tenía las dimensiones correctas. También tendrá nuevos vestuarios, si bien se mantendrán los que fueron instalados hace cinco años.
Además, entre otras novedades el campo también tendrá al lado un gimnasio para mayores y habrá mesas de obra para jugar al ping pong.
La presidenta de la asociación de vecinos de Campanillas, Carmela Fernández, se felicitó porque el campo de la barriada "esté a la altura de los otros campos de Málaga, ya era hora", destacó.
Carmela Fernández recordaba que en el campo "no se podía jugar, los chavales jugaban en tierra negra, las gradas estaban lamentables y el alumbrado era tercermundista". Por otro lado explicó que, a petición de la asociación de vecinos, que consultó el anteproyecto de Urbanismo, el campo tendrá más gradas, "pero tienen que hacer un muro de contención porque al lado hay unos patios de viviendas". "La obra la veo muy lenta pero la están haciendo bien", añadió.
También está satisfecho Antonio Zambrana, el presidente de la Unión Deportiva Campanillas, en la que juegan unos 200 niños.
Hace dos años, Antonio se quejaba en estas páginas que tenía que llenar los huecos (del campo, no de la alineación) con paletadas de tierra, además de contar en ese momento con un futbolista con el ligamento partido a causa del ´patatal´ en que había quedado el campo.
Dos años después, todos los problemas han quedado atrás. Antonio Zambrano explica que las obras traerán instalaciones hasta entonces sólo soñadas: "aparatos para mayores, parque infantil, un nuevo módulo de vestuario con cuatro vestuarios, sala de trofeos, de reuniones, lavandería, aseos y enfermería".
Por eso, a la vista de esta retahíla de novedades sólo desea una cosa: "A ver si llega pronto diciembre".