alfonso vázquez. Málaga
Pasan los años, el barrio de El Romeral sigue creciendo pero las que permanecen casi inmutables son las grandes parcelas que el Ayuntamientos tiene en sus calles, a pesar de las demandas vecinales.
En concreto, la asociación de vecinos lleva nueve años pidiendo que estas grandes extensiones de terreno se conviertan en equipamiento para el barrio. Y de momento, el eco de sus peticiones es más bien escaso.
La ´pastilla´ más grande de terreno, entre las calles Eolo y Carmen Laforet, lleva muchos años con la ´etiqueta colgada´ de futuro equipamiento deportivo.
Como recuerda Romualdo Núñez, presidente de la asociación de vecinos, "seguimos pidiendo que sea un equipamiento deportivo y al parecer, hay un proyecto de la Fundación Deportiva Municipal para que sea una inversión privada con precios públicos, pero la crisis ha dejado todo parado".
También en la calle Carmen Laforet, asomada a la avenida de José Ribera, hay una parcela municipal que desde mediados de los 90 exhibió un cartel de la Junta anunciando unas obras que nunca llegaron. La asociación reclama que en esa parcela se construya un mercado municipal.
La tercera parcela en liza, entre las calles Eolo y Antígona, fue cedida al Obispado pero no ha tenido actividad alguna. "Nosotros seguimos pidiendo que revierta a propiedad municipal porque en nueve años no se ha construido nada", asegura Núñez.
Biblioteca municipal. La propuesta de la asociación de vecinos es que en esa parcela se construya un aparcamiento para residentes y encima una biblioteca municipal. El equipamiento cultural lo justifica Romualdo Núñez de la siguiente manera: "Aquí en el barrio hay muchos estudiantes universitarios y lo único que tenemos cerca es la biblioteca de la Universidad".
El único ´movimiento´ que se observa en una parcela municipal es la del futuro centro ciudadano de El Romeral, a la espalda del campo de fútbol, en una zona que según explica el presidente vecinal, "estaba muerta". Romualdo Núñez resalta que las obras se deben gracias "a los fondos FEIL y al equipo de gobierno". Algo es algo en esta lucha de casi una década por unos equipamientos que llegan a cuentagotas.
Otro problema sigue preocupando al barrio y es la ausencia de zonas de carga y descarga en todo El Romeral, un barrio lleno de establecimientos, lo que obliga a los camiones y furgonetas a aparcar en doble fila y causar molestias al tráfico, además de problemas de seguridad.
Y con respecto a la seguridad, la asociación de vecinos del Romeral quiere aprovechar para pedir más vigilancia de la policía, en un verano en el que, destaca el presidente Romualdo Núñez, se han producido "en 15 días cinco o seis robos confirmados en viviendas".