javier garcía recio. Málaga
Ha sido un referente del socialismo en Málaga durante muchos años. Después, los avatares de la política lo dejaron en la sombra. Ahora, tras cinco años de ´olvido´ político, vuelve a la actividad pública cargado con la experiencia que le han dado sus muchos años de actividad política. José Asenjo gestionará el Plan Turístico de Málaga y decidirá el destino de algo más de 22 millones de euros en cuatro años.
–¿Cómo se ha tardado tanto en poner en marcha un plan que trabaje para devolver a Málaga su identidad de capital de la Costa del Sol?
–Bueno, el plan se lleva negociando y perfilando desde hace tiempo, de tal manera que ve la luz ahora pero se lleva ya varios años trabajando sobre ello. Hay que decir que Málaga en el tema turístico ha avanzado muchísimo. Yo me acuerdo, estando yo de concejal del Ayuntamiento, cuando fue la segregación de Torremolinos, que la gran preocupación era la inexistencia de planta hotelera en la capital, salvo el Málaga Palacio, pero en los últimos años sí ha habido un crecimiento de la planta hotelera muy notable, ha habido mucha inversión privada; también el Ayuntamiento ha actuado en el Centro Histórico con otras iniciativas, como el plan Urban y otras actuaciones municipales de mejora del Centro; y ahora este plan turístico que se pone en marcha lo que trata es de implementar todo eso y, sobre todo, centrando su trabajo en obtener un tipo de oferta turística que pueda convertir a Málaga en un centro de turismo urbano de primera línea en España y en Europa. Ésos son los objetivos del plan.
–¿Poniendo el acento en el turismo urbano y cultural?
–Claro, teniendo en cuenta que llegamos a una serie de sectores y segmentos turísticos como el de cruceros, de congresos, el idiomático y con todo eso se trata de mejorar la oferta cultural y de ocio para enriquecerla de forma que mejoremos de manera competitiva con respecto a otras ciudades. Aquí, en el turismo cultural hemos avanzado mucho, esencialmente con el Museo Picasso, pero también con los proyectos de la Aduana, del Thyssen y otras ofertas museísticas que el Ayuntamiento está poniendo en marcha y que sin duda ayudan a mejorar mucho. El plan lo que pretende es poner en valor todo eso y acelerar otras iniciativas de manera que la ciudad mejore en su aspecto físico y en su oferta para que Málaga sea un centro competitivo en turismo urbano.
–El símbolo de todo el plan es la figura de Picasso. ¿No teme que se abuse de esa imagen y se pierda la gallina de los huevos de oro?
–Picasso es el gran activo de la ciudad, no sólo desde el punto de vista turístico sino como estandarte para poner a Málaga en el mundo. Es por ello un activo valiosísimo. Pero efectivamente un activo tan importante hay que cuidarlo de forma que no se malgaste de forma inadecuada.
–También hay que cuidar el entorno del museo, algo que no ocurre ahora ya que sus alrededores muestran un aspecto deplorable que es inadmisible. ¿El plan va a acabar con eso?
–Sí, aunque hay que decir que el plan se mueve en dos líneas. Una de aspecto más intangible de apoyo al sector y otra de apoyo a los proyectos concretos urbanos. Hay que decir que el Ayuntamiento también interviene con otros planes, como el Urban, que tienen un aspecto más social y económico; éste que ahora ponemos en marcha tiene que hacer compatible las mejoras de calidad de vida de los ciudadanos en esa zona con proyectos que tenga fines más concretos de mejora del paisaje urbano, es decir con tareas más urbanísticas. Ademas de eso hacen falta otros proyectos de tipo residencial, de rehabilitación que pertenecen a otros campos. Hay que decir que el Ayuntamiento, en general, en el Centro ha actuado bien, pero ha habido proyectos que se ha hecho en zonas degradadas para que se reactiven y no ha sido así y ha sido una inversión fracasada. Por tanto, hay que definir muy bien el tipo de proyecto a realizar, sabemos en qué zonas hay que actuar, pero tenemos que darle más vueltas y ser más imaginativos a la hora de definir el tipo de actuaciones a llevar a cabo.
–¿La idea es que el plan actúe de locomotora para la regeneración de unas zonas?
–Sí, y además intentar acelerar todo un proceso natural de regeneración de la zona, que exige ademas de la intervención pública de la iniciativa privada para que rehabiliten edificios, mejoren los negocios, las fachadas. El plan lo que intenta es acelerar todo eso.
–¿Cuales serán las primeras cosas que se pondrán en marcha?
–Los primeros pasos tienen que darse en las próximas semanas y con cierta aceleración pues antes de que acabe el año ya debe haber una serie de proyectos redactadas y adjudicados. En este primer ejercicio se va a actuar en los entornos de la plaza de la Merced y del museo Picasso. También se pone en marcha la segunda fase de la reforma de la calle Alcazabilla, con su conexión con la calle Granada a través de calle Santiago y la creación de la plaza de las Nieves. Este proyecto define mucho el tipo de actividad que debemos hacer que es no sólo mejorar el pavimento sino poner en valor una zona que es el centro monumental de la ciudad.
–¿La idea es devolverla a Málaga esa identidad turística definida que ahora estaba perdida?
–Sí, pues Málaga ha tardado en reencontrar su sitio turísticamente. Ya ha encontrado a partir de sus nuevas infraestructuras, especialmente el AVE, su ubicación como una ciudad con una oferta turística cultural amplia, con una planta hotelera amplia y con un atractivo muy competitivo de fin de semana pues une su clima a una oferta muy completa.
–¿Se trata de lograr que el turista que llega no se vaya directamente a Córdoba o a Granada?
–Claro, claro. Eso ocurre con el turista de cruceros; por ello, uno de los objetivos del plan es mejorar o ampliar las ofertas que permitan hacer mas atractiva la ciudad a este tipo de turistas.