alfonso vázquez. Málaga
Los vecinos del Centro Histórico no han recibido con buenos ojos las obras municipales para poner unos contenedores soterrados en la pequeña calle Ramón Franquelo.
La presidenta de la asociación de vecinos ´Centro Antiguo´, María José Soria, se movilizó a finales de septiembre en cuanto vio la obra, al entender que en los alrededores, "los vecinos ya tenemos contenedores suficientes en calle Cárcer y las plazas de Uncibay y de la Merced". Otra razón de peso aducía la presidenta: la proximidad de la movida. "El ruido sigue matándonos, por eso en ese entorno no se puede poner nada; hay vandalismo y la ornamentación aumenta el problema", recalcó.
María José Soria se puso en contacto con el distrito Centro, cuyo director le remitió a Promálaga, la empresa municipal que está instalando este tipo de contenedores. "Quedé en hablar con el gerente, José Estrada, pero fue él quien me llamó y estuvo correctísimo", recuerda la presidenta, que señaló que el gerente, tras escuchar las quejas de la asociación, "paró las obras y me dijo que tenía orden directa del alcalde de contar con los vecinos en estos asuntos".
Pero la paralización del polémico contenedor fue sólo temporal. Tras una reunión de la concejala de Medio Ambiente, Araceli González, con varios vecinos y colectivos afectados por distintas obras esta semana, González decidió seguir con las obras en la calle Ramón Franquelo, causando el enfado de la asociación de vecinos ´Centro Antiguo´, que ya contaba con el ´freno´ dado por Promálaga. "No se ponen de acuerdo, no lo entiendo", criticó María José Soria, que subrayó que ese contenedor no es necesario para los vecinos "sino que les hace falta a los bares de copas y discotecas, estamos en lo de siempre, no podemos bajar la guardia".
La presidenta vecinal considera que el sistema actual de recogida de la basura en pequeños camiones es lo más apropiado para recoger los residuos de bares y restaurantes, en lugar de los contenedores soterrados. "Son muchos los residuos que dejan y cuando el contenedor se quede lleno, la culpa se la van a echar a los vecinos por falta de civismo".
Medio Ambiente. La concejala Araceli González respondió a La Opinión que el servicio puerta a puerta de recogida en pequeños camiones "es temporal en tanto se terminen todos los contenedores". La concejala recalcó que cuando finalicen todas las obras, algo que le gustaría que se produjera antes de fin de año, "el Centro va a estar absolutamente servido" e insistió en que no es posible seguir con el servicio puerta a puerta por el coste.
Con respecto a la ubicación de los contenedores, González recordó que el sitio lo acuerdan los técnicos teniendo en cuenta muchos factores. "Yo no quiero perjudicar a los vecinos pero también hay que pensar en el interés general porque trabajamos para toda la ciudad", indicó.