blas gil. Montejaque
En los últimos doce meses, el municipio serrano de Montejaque ha acumulado razones para creer en el milagro. Su tasa de paro se ha reducido un 22,5 por ciento en época de crisis y su número de desempleados está, por fin, por debajo del centenar. Un número que no deja de ser alto si se tiene en cuenta la población de la localidad, apenas un millar de habitantes, pero que incita a abandonar la perspectiva pesimista.
Su alcalde, Miguel Alza, lo tiene muy claro. Asegura que el descenso del paro, cifrado en 21 personas, se debe al esfuerzo municipal por redoblar el llamado Plan Zapatero con nuevas inversiones. "De ese fondo recibimos 400.000 euros y nosotros hemos puesto una cantidad similar para reconducir la situación", dice.
La mayoría de los nuevos contratos se localizan en obras municipales. En Montejaque hay lugar para la esperanza.