matucha garcía. Málaga
El bebé de dos meses y medio ingresado en el Materno Infantil de Málaga por los daños causados por los presuntos malos tratos de sus padres continúa estable y en planta, según el último parte médico facilitado ayer por el Hospital Regional Carlos Haya.
El pequeño ingresó con diversos traumatismos presuntamente a causa de golpes propinados por sus progenitores, que han sido detenidos y continúan en prisión preventiva sin fianza. El hermano de éste, otro bebé mellizo, falleció el pasado sábado en el Materno Infantil. Presentaba un traumatismo craneoencefálico.
Los profesionales del Servicio de Menores de la Junta de Andalucía trabajan en la resolución de la tutela de este menor que ha sido apartado de sus padres, decretándose el desamparo provisional. La previsión, según declaró ayer la delegada para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta en Málaga, Amparo Bilbao, es que se tome una decisión entre hoy y mañana.
Para ello la abuela del pequeño, que ha solicitado la tutela, ha realizado ya diversas pruebas para que los expertos determinen su idoneidad o no. En cualquier caso, Bilbao indicó que se optaría por una familia de acogida o por el centro básico si se dilata la decisión, aunque en principio no tendría que producirse este extremo. La política de la Junta es además priorizar siempre a la familia extensa frente a cualquier otra alternativa, ya que consideran que siempre que la persona reúna las condiciones es más favorable para el menor permanecer en el entorno de su propia familia.
Los hechos se remontan al pasado jueves cuando los dos bebés fueron ingresados en el Hospital Materno Infantil de la capital malagueña. El menor fallecido el viernes se encontraba en estado muy grave en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) Pediátrica y no pudo recuperarse de las lesiones que presentaba, especialmente cerebrales.
El pediatra que los atendió observó numerosos hematomas en ambos menores, por lo que dio aviso inmediatamente a la Policía Local de Málaga. El pequeño que estaba más grave presentaba importantes lesiones cerebrales y fue derivado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), mientras que su hermano fue enviado a planta, donde se encuentra actualmente con pronóstico estable.
El viernes se produjo la denuncia de los médicos y, esa misma noche, los padres fueron arrestados por agentes de la Policía Nacional. Durmieron en los calabozos de la Comisaría de Torremolinos, para pasar a disposición judicial. Finalmente, han sido enviados a la prisión. El padre tiene 23 años y la madre, 20. Pronto se decidirá sobre el futuro del menor que aún queda con vida.