matucha garcía. Málaga
El consumo de cocaína continúa en aumento entre la población malagueña y ataca principalmente a los jóvenes. Cada año centenares de nuevos adictos demandan tratamiento para intentar superar un ´enganche´ que tiene importantes costes familiares, laborales y económicos. El proceso no es fácil y las recaídas, frecuentes y habituales. La sustancia, asociada a ingestas esporádicas y al ocio y la diversión, se ´apodera´ lentamente de la ´víctima´ hasta que logra hacerse con el control.
Desde el inicio, que se produce en torno a los 22 años de media, hasta que la persona llega a un consumo abusivo y a una dependencia, pueden pasar en torno a diez años. El individuo se cree dueño de sus actos, pero la ´coca´ va tejiendo sus finas redes para atrapar por completo su voluntad. Algunos han perdido incluso el empleo por el camino y las relaciones familiares han alcanzando un punto de tensión insospechado.
Esta realidad se refleja en los datos que maneja el Centro Provincial de Drogodependencia (CPD) de la Diputación. Y es que las peticiones de demanda de tratamiento continúan en 2009 su tendencia paulatina al alza iniciada años atrás, lo que según el director del CPD, Francisco Luque, es el indicador a su vez de que en la sociedad el consumo sigue también creciendo. En lo que llevamos de año ya se han contabilizado 565 nuevos tratamientos. La evolución desde el año 2003 también muestra esta tónica creciente. La ´coca´ ocupa ya casi el 40% de la demanda de peticiones de ayuda en drogas ilegales en la red de centros públicos de la Diputación, que abarcan toda la provincia.
El perfil de la persona que demanda tratamiento es un varón de 33 años de media y que inició el consumo a los 22, de clase media y estudios primarios. Acude por voluntad propia y en numerosos casos cuenta con mujer e hijos. Inician el consumo de forma social con grupos de amigos y de manera recreativa. El detonante para que reclamen ayuda suele ser que han perdido incluso el trabajo o por problemas familiares agudos y económicos. La mujer de momento tan sólo representa el 13% de las demandas de atención.
Francisco Luque comenta que es sin duda la sustancia que más problemas genera hoy día a pesar de que el alcohol o el tabaco sean más consumidos y es la que está añadiendo al sistema público nuevos casos de forma continua frente a los consumidores de heroína, que están ´controlados´ y suelen ser casos de reincidentes.
El periodo medio de tratamiento para un adicto a la cocaína es elevado, de 490 días de media. Así, en lo que llevamos de 2009 en total han recibido ayuda 1.760 personas frente a los 1.686 del pasado 2008 (hasta la misma fecha).
Actualmente, al día de hoy 1.258 personas están recibiendo terapia en alguno de los 15 centros financiados por la Diputación tan sólo por consumo de esta sustancia.
Se da la circunstancia además que en el 70% de los casos el consumo de cocaína está asociado al del alcohol, explica Luque. El trabajo de superación es bastante duro y son habituales las recaídas como parte del propio proceso de tratamiento y superación.