jose torres. Málaga
La provincia no sólamente crece a base de hormigón y ladrillos. Pero si la crisis económica ha ralentizado a prácticamente todos los sectores productivos, las cifras que aporta el Estado confirman que, cuantitativamente, la población de Málaga no parece indiferente a la sensible coyuntura económica.
Al menos en lo que se refiere al padrón de los municipios que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se refleja un continuo aumento poblacional, pero bastante más contenido que en años anteriores. El cómputo global indica que el 1 de enero de 2009 había 1.562.606 ciudadanos empadronados en toda la provincia, 33.755 más que un año antes. La estadística es general, por lo que no se indica qué porcentaje pertenece a nacimientos o simplemente a los flujos migratorios.
Sin embargo, el dato más actual e indicativo del INE es que en los últimos nueve meses la población malagueña ha aumentado en 13.615 personas hasta alcanzar 1.576.221 empadronados. Nueve meses en los que el aumento de población ha sido progresivo, sobre todo en periodos determinados.
Verano. El más fructífero fue el pasado mes de julio. La temporada alta veraniega hizo que en sólamente un mes la población se incrementara en 2.420 personas que decidieron empadronarse en cualquiera de los municipios de la provincia de Málaga. Le siguió el mes de febrero, periodo en el que al menos otros 1.729 ciudadanos eligieron la provincia como su lugar de residencia.
La reflexión llega cuando los datos de este año se comparan con los del último lustro y se confirma la tendencia a la baja en el ritmo de empadronados. Los números parecen querer explicar que existe un inevitable paralelismo con una crisis económica que no cesa. De hecho, los datos parciales que ofrece el INE desde 2005 son demoledores.
Ese año, sólo entre enero y junio, ambos incluidos, la población aumentó en al menos 26.141 personas en toda la provincia, casi el doble de lo que ha crecido en los últimos nueve meses del presente año. Menos espectacular fue el balance de los primeros seis meses de 2006, cuando la provincia sumó 18.225 nuevos vecinos. Aunque en el año 2007 parecía volver a la tendencia anterior, con 23.462 ciudadanos nuevos entre enero y julio, la recesión poblacional parecía confirmarse con sólamente 19.573 nuevos ciudadanos que decidieron empadronarse entre los mismos meses del año pasado.
En el otro extremo de la tabla que ofrece el Instituto Nacional de Estadística aparece el año 2002. En enero de ese año la población malagueña ascendía a 1.287.748 ciudadanos que residían en cualquier punto de la provincia. En siete años se han ganado así casi 300.000 residentes.