Miguel Ferrary. Málaga
Los vecinos del número 23 de la calle Ferrándiz se llevaron ayer por la mañana un buen susto. Todo comenzó sobre las 10.30 horas de la mañana, cuando vieron que estaban saliendo humo y algunas llamas por el patio interior y procedentes del ático. La llamada a los bomberos provocó la rápida reacción de estos, que desplegaron un amplio dispositivo a lo largo de un tramo de la calle.
Cuatro camiones autobombas, una escala de 24 metros, un coche de mando y la ambulancia llegaron a los pocos minutos a la calle procedente de tres parques: El Mayorazgo, Martiricos y Las Pirámides. La veintena de efectivos de bomberos fue apoyada por agentes de la Policía Local y Nacional, que se encargaron de desviar el tráfico por la calle Hurtado de Mendoza y de controlar los accesos a la zona afectada por los trabajos de extinción.
Los bomberos entraron en la vivienda por dos vías. Mientras un equipo subía por la escala directamente al ático, donde estaba el fuego; otro intentaba forzar la puerta blindada de la vivienda, ya que los ocupantes no se encontraban en el interior, según fuentes del Real Cuerpo de Bomberos.
El equipo de la escala fue el primero en llegar al lugar del siniestro, que era un pequeño cuarto utilizado como lavadero por una de las viviendas del ático, aunque no se conocen las causas que originaron el fuego, y que están siendo investigadas por la Policía Científica. El siniestro apenas afectó al domicilio y sólo produjo algunos daños materiales en los electrodomésticos y materiales que había en esta dependencia, comentó un portavoz de bomberos.
El segundo equipo tardó un poco más en llegar al lavadero, ya que tuvo que forzar la puerta blindada del domicilio, que se encontraba cerrada. Una vez dentro, pudo llegar con más facilidad al foco del incendio y sofocarlo con más eficacia.
Sobre las 11.40 horas ya se empezaron a retirar los bomberos del edificio, sin que se produjeran apenas daños al resto del inmueble. La propietaria llegó a la vivienda al poco de sofocarse el fuego y tuvo que ser atendida por un ataque de ansiedad en los primeros minutos ante la incertidumbre por el alcance del fuego.