f. m. pastor. Londres
La crisis está afectando a todos los sectores de la vida, pero si algo ha puesto de manifiesto la edición de la World Travel Market (WTM) que se clausuró ayer en Londres es que los turistas no están dispuestos a perderlo todo por la economía. De hecho, el último informe realizado por Euromonitor International para la feria londinense ha dejado claro que los consumidores han respondido a la recesión con una reducción de los gastos superfluos, pero sin dejar de tener unos días de asueto. Es lo que el estudio ha llamado el efecto ´barra de labios´, la tendencia de los turistas, sobre todo los asiáticos, a renunciar a placeres como los balnearios o las vacaciones vinculadas a la práctica del golf.
Pero la crisis también ha tenido como resultado que hayan revivido experiencias vacacionales, como la de descansar cerca del área de residencia. Es lo que han hecho, por ejemplo, los cientos de miles de andaluces que este verano o en los puentes festivos de este año se han decantado por disfrutar de la propia comunidad. Además, en la WTM también han surgido ideas como el ´glamping´, un nuevo concepto de alojamiento que podría definirse como ´campings con glamour´, que se ubican en enclaves de alto valor paisajístico. Y gracias al auge de las agencias ´on line´ parece que ha llegado también el momento de las ´nano-escapadas´, vacaciones de corta duración, pero es sobre todo el momento de cazar a través de internet las oportunidades de última hora, lo que puede llegar a rebajar en un 50% el precio de unas vacaciones.
Otro segmento que ha afrontado la crisis como una oportunidad es el de los paquetes ´todo incluido´, una fórmula "a la que han vuelto muchos consumidores, que quieren saber de antemano lo que van a recibir por lo que pagan y buscan una seguridad", según el estudio de Euromonitor. Lo mismo ha ocurrido con las contrataciones ´on line´, que han aumentado en el último año un 4%, en un contexto de caída generalizada del 1% en la venta al por menor.
Como no hay mal que por bien no venga, en esta WTM se ha descubierto también una tendencia ´subvencionada´, generada en países como Estados Unidos, donde ha surgido un mercado en la población "pobre en dinero, pero rica en tiempo libre", que emplea el dinero de su subsidio de paro para financiarse unas vacaciones a su medida. Mientras, en Europa Occidental, la novedad serán las vacaciones con un servicio personalizado, los paquetes que buscan diferenciarse con un valor añadido para los viajeros.
Y mientras el resto de los segmentos luchan con dificultad por salir cuanto antes del bache económico, el turismo diseñado especialmente para el colectivo homosexual se ha convertido en una mina de oro capaz de generar importantes beneficios. Así lo han puesto de manifiesto estos días los informes presentados en la feria, que señalan que los cerca de tres millones de gays y lesbianas británicos cuentan con unos ingresos totales de más de 89.600 millones de euros, lo que supone un nicho de mercado muy atractivo en estos momentos.