FRANCISCO M. PASTOR. ENVIADO ESPECIAL A LONDRES
La crisis es mundial, pero sus efectos no llegan por igual a todos los países. Algunos, como Turquía o Egipto, muy dependientes de los touroperadores y, por tanto, muy obedientes a sus peticiones, han crecido este año más de un 80%. En algunos destinos concretos, la cifra de crecimiento ha sido tan grande que, quizá por prudencia o humildad, ni los propios mayoristas se atreven a darla. "Si bien es cierto que son países que parten de unas cifras muy pequeñas, sus crecimientos han sido espectaculares", reconocía ayer la directora de Promoción Internacional del Patronato de Turismo de la Costa del Sol, Lynn J. Mitchell.
Para el resto de los competidores de Andalucía el discurso es prácticamente el mismo que entre nuestros empresarios: intentar pasar lo mejor que se pueda este bache económico y trabajar con la esperanza puesta en que a lo largo del próximo año la situación empiece a remontar. Ayer, último día de la World Travel Market (WTM), los empresarios se deseaban suerte para el próximo año como si fueran a marcharse a un lugar desconocido y lleno de incertidumbres.
Preocupación. Dentro de España, los archipiélagos balear y canario son los que se disputan con la Costa del Sol el turismo británico. En Canarias, sus representantes en la WTM admiten que el verano de 2009 ha sido realmente malo, con caídas de más del 15%, igual que en Andalucía. Por ello, ante la incógnita de cómo será 2010, hacen una previsión conservadora: mantenerse. Algo similar ocurre en las Baleares.
Italia es un poco más pesimista. Mantener las cifras actuales se consideraría todo un éxito porque sus previsiones hablan de un descenso en la recepción de turistas del Reino Unido, especialmente en la zona de Sicilia. El contrapunto se encuentra en Turquía, que parece que se va a llevar la porción más importante debido, sobre todo, a que en precios nadie puede competir con este país. Parece lógico pensar que en un contexto de crisis económica, los viajeros cuiden el presupuesto de viaje. En el expositor de este país se hablaba de un incremento de un 80% de británicos para el año que viene con respecto a éste. Son cifras parecidas a las manejadas por los representantes de Egipto en el recinto ferial de Excel. No en vano, los egipcios consideran que sólo algún acontecimiento inesperado podría restarle visitantes procedentes del Reino Unido durante el próximo año.
Arco mediterráneo. En Croacia, como ya sucedía hace años en la Costa del Sol, están preocupados por la gran dependencia que tienen de los touroperadores británicos. Como a nadie escapa que estas empresas no atraviesan su mejor momento, sus representantes turísticos apostaban ayer por una mayor presencia en los canales de comercialización ´on line´, para lo que han firmado varios acuerdos de colaboración con varias compañías de este tipo durante los días que ha durado la feria de turismo de Londres.